domingo, agosto 31, 2003

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DOMINGO PLÁCIDO

¿Saben que pasó hoy? No lo saben, ¿verdad?. Yo tampoco, pero el día se esfumó como si nada. Sigo leyendo novela del siglo XIX y algunos poemas de Miguel Hernández: El niño yuntero se salvó por un pelito de terminar como un volante de propaganda. Me gusta de todas formas porque me recuerda que algunos poetas mueren jóvenes y se llevan un costal de promesas sin germinar. El lirismo de Hernández no suena acartonado a pesar de su obsesión métrica, sus imágenes son sensibles porque apelan a la desgracia, al determinismo o a la muerte misma. Romancillo de mayo, por ejemplo, es un girasol enmedio de la nieve, nos sorprende verlo brotar en una estación que no le corresponde; el hecho nos distrae y dejamos pasar desapercibida su belleza. Así es Hernández, su poesía nació atada a la necesidad y al fatalismo militante; su fruto, un baúl de sorpresas tristes.

sábado, agosto 30, 2003

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TARDE DE AZUL ESCUÁLIDO

El sábado se pasaba de aburrido hasta que el Pity Altamirano le puso sabor al caldo. Disparó lo suficientemente lejos de un Conejo que necesita con urgencia una dotación Energizer, su estirada terminó en ridículo enmarañamiento al fondo de su propia cueva. Luego vino un centro venenoso del Pony que Jared remató con su cabeza de martillo. Todo ocurrió en unos cuantos minutos. Volvió el tedio. La tarde terminó en un azul triste. Sorry Cas.

jueves, agosto 28, 2003

LITERATURA Y POLÍTICA

Reaparecen en mi tag, ese ojo de cerradura, anónimos comentaristas simulando agudeza. En algún momento dije que no respondería a aquellos que se esconden detrás de un seudónimo embozado. Vale la pena lo que dicen tanto como lo que digo yo: casi nada. Así que si desean dar opiniones o hacer crítica pues qué bueno, pero háganlo a la luz del día y arriesguen por lo menos una uña.

Unir tres palabras, varias frases o algunos párrafos es un placer en sí mismo si se hace con honradez. Además, si nos es dado colgar a nuestros muchas veces pobres textos alguna idea discutible, pues mucho mejor, algunos blogueros-lectores apreciarán por lo menos el esfuerzo.

Volviendo a E. Zola, respeto la insistencia de J. Mayhew de disernir entre la calidad de la obra y el compromiso político del autor. En lo personal, reitero que no existe la una sin el otro, especialmente si consideramos, en este caso, los malestares intestinos que agitaban a Francia, las asechanzas externas y la disfunción orgánica del viejo colonialismo. La batalla que libraban artistas y literatos progresistas versus sus contrapartes representantes del ancient regime y portavoces del conservadurismo, no solamente incide directamente en forzar la búsqueda de nuevos "estilos" de expresión artística en realistas, naturalistas y expresionistas, sino que, en buena medida, condiciona también la temática que abordarán poetas, novelistas y pintores.

El "J'acusse" en el "affaire Dreyfuss" es el remate periodístico de Zola a una sostenida práctica periodística en favor del republicanismo y de algunas vanguardias artísticas. Es también una defensa intrínseca de la verdad frente al simulacro, de la dignidad nacional frente al oprobio, y de la integridad personal frente a la autoritarismo efímero. La historia concede la razón al escritor, una razón que su sentido de trascendencia ya preveía.

No debe sorprender que la "República de las Letras" gala haya rehusado sistemáticamente a aceptar al autor de Naná como miembro de la Academia Francesa, antes había negado ya el ingreso de Moliére y Balzac. De risa: el genio vituperado por la burocracia literaria. Bien hizo Flaubert en desdeñar condecoraciones dudosas.

miércoles, agosto 27, 2003

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ÍCARO ALCANZÓ A LLEGAR A URGENCIAS

Ícaro cayo moribundo con sus alas deformadas y truncas, pero no murió instantáneamente como se cree. Quedó inconciente y su agonía, aunque breve, fue matizada por sueños inenarrables. Nadie pudo dar razón de ellos, excepto aquellos que lo vieron con sus ojos abiertos esbozando una extraña sonrisa. Guardaba en su expresión el íntimo secreto de quien se atreve.

martes, agosto 26, 2003

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MATISSE Y EL INSOMNIO

Matisse me provoca sueño, por más que trato de tolerarlo, me detengo en celebrar su osadía de descubrir las crayolas. Qué quieren, soy romántico.

"Hey, Matisse, ¿donde extraviaste el matiz?" ("Humphrey, apenas media botella de Gato negro y empiezas a ahuyentar lectores con tus pseudochistes"...)

lunes, agosto 25, 2003

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HISTORIA E INDIVIDUO

Aclaro que no me agradan los historicistas, no creo en determinismos. No es el foco de mi alegato sobre la ausencia de contexto histórico en muchos críticos literarios. El punto es el tema texto y contexto, y el hecho de que con frecuencia los críticos pretenden hacernos suponer que los grandes literatos han sido "apolíticos", o que la "gran literatura" existe desvinculada de los acontecimientos políticos. He leído cantidad de ensayos sobre E.A. Poe, por ejemplo, en los que se presenta a este autor como "el creador del cuento policiaco", el "maestro del suspenso" del siglo XIX, inclusive hay quienes, enfermos de "perioditis" (obsesión por crear o adorar eras y períodos para explicar la realidad, padecimiento tratable hoy día) que le enchaquetan el adjetivo de "romántico" y tratan de meterlo a empujones al "período romántico". Ni madres. Poe era un agente de inteligencia de la naciente República estadounidense y sus cuentos más famosos libran una batalla en asuntos menos "literarios" como la epistemología y el método contra las babosadas nominalistas de "sir" Conan Doyle y otras plumas probritánicas que ganaban espacio en el terreno literario de la época. Es el método de hipótesis de Dupin contra el empirismo de Sherlock Holmes. La solución de los enigmas estriba en la hipótesis del asesinato, no en los vellos púbicos que se encontraron en la sábana. ("Humphrey, como que te estás saliendo..." -¿De dónde?-).

Afirmo que Poe es un "clásico" en el sentido estricto del término, no porque pertenezca a tal o cual "período", sino porque su método de pensamiento (y de escritura, por supuesto) está basado en un principio clásico de composición artística, como lo hace explícito en su Filosofía de la composición.

Otro caso es el de E. Zolá. ¿Cómo entender a Zolá sin su participación en el famoso "caso Dreyfuss"?, ¿Cómo desligar su obra de la batalla que libra su generación contra el romanticismo promonárquico y conservador que controlaba la censura? El problema no era que el ejército francés fuese racista y decidiera condenar injustamente a un inocente judío como Dreyfuss, el problema era que esa injusticia en realidad pretendía evitar una alianza franco-alemana en el contexto de un reacomodo de fuerzas en Europa. Ese era el telón de fondo de la batalla política y "literaria" en la Francia de fines del siglo XIX. Y qué nos dicen los literatos: "Ah, sí, Zolá pertenece a la corriente realista o naturalista, que bonitas corrientes, ¿no?". Puro esquematismo.

Por eso alego que esta idea de Texto y Contexto es importante. O. Paz era político, claro, pero desgraciadamente se alineaba donde mejor le iba y eso no es fortuito. Sus ensayos, en serio, acá entre nos, son retóricos, leales con la propia "literatura". Una tautología impotente a fin de cuentas. ("Perdón, séquito real"). Luego le seguirmos.

¿Qué hora es?

sábado, agosto 23, 2003

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SOFT WEEKEND

Releo Madame Bovary. También algunos ensayos bibliográficos sobre Gustav Flaubert. Me sorprende el desdén que muestran los críticos literarios y biógrafos hacia el contexto histórico en el que se desenvuelven los escritores o artistas. Por lo general, externan opiniones sobre el arte como si no tuviera que ver con los acontecimientos políticos de su época. Un absurdo. Es como tratar de analizar los cuadros de Goya sobre los fusilamientos de 1808 sin considerar las invasiones napoleónicas. Por eso me llaman la atención los ensayos de Mariano Azuela, un escritor que no "estudió" letras, ni estilo, ni historia de la literatura (era médico), no en los círculos académicos, quiero decir. No quiero despertar suceptibilidades, pero ya quisiera O. Paz haber tenido sus alcances en materia de ensayos sobre la literatura del siglo XIX (considerando que fueron contemporáneos).

viernes, agosto 22, 2003

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AGONIZA LA LECTURA, LOS GÉNEROS, EN TERAPIA INTENSIVA (están por el pasillo a la derecha)

Agradezco los comentarios de Edgar, Julio (sueco), PG Beas y mergruen sobre el post de poesía del domingo pasado. Aclaro que mi intención no es crear broncas generacionales, ni echarle el caballo a los jóvenes, en todo caso, las broncas ya existen y los jóvenes tendrían más cosas que reclamar a los viejos, especialmente a los escritores reconocidos (cosa que generalmente no hacen). Busco, eso sí, despertar la controversia en torno a la situación de la poesía y de la literatura en México a comienzos de milenio. Heriberto Y. ha planteado que algunos de los llamados géneros literarios se encuentran en fase terminal; algunas de mis interrogantes apuntan a las causas de la enfermedad de los géneros.

Me arriesgo a decir que el nacimiento de nuevos géneros artísticos, como el cine o la fotografía, redefinen la relación del público con formas de expresión preexistentes. Habría que comparar simplemente el número de horas/hombre que utiliza el ciudadano promedio en ver películas (en las salas o en casa), con las que destina a la lectura de, digamos, narrativa o poesía. El nivel y la cantidad de imágenes visuales que ha vivido una persona que habita casi cualquier ciudad (incluyendo el mundo no occidental) actualmente, no tiene comparación con las escasas imágenes que pasaron por los ojos de los ciudadanos informados del siglo XIX (o antes), especialmente por mediación (mediatización) de la televisión. El cine, en tanto género, se apropia de forma creciente del tiempo de ocio de la población que tiene acceso a otras formas del arte. Peor aún, existe un segmento importante de la población que no tiene otro contacto con la actividad artística que el cine y la música del radio, un sector que incluye jóvenes, obreros, amas de casa, burócratas, etc., que simplemente tiene descartado de su menú de opciones leer una novela o un poemario. Las únicas (tele) novelas que se consumen, a veces con una religiosidad que asusta, son los los bodrios de Televisa y TV Azteca.

En nuestro país, las causas de este fenómeno, el de la agonía de la lectura de literatura, se podrán encontrar en diversos factores: somos vecinos del principal productor de películas comerciales; la cultura de la televisión (gringa) nos ha invadido casi por ósmosis; somos un pueblo con un proyecto educativo positivista impuesto de forma obligatoria; carecemos de figuras literarias que hayan trascendido nuestras fronteras (me refiero a las de nuestros propios estados).

En ese contexto, el gobierno ha implementado diversos programas de promoción de la lectura; se despliega una especie de decreto en favor de la lectura mientras que en los diversos niveles de la educación pública los promedios de aprovechamiento decaen, la lectura se deprime y la ortografía empeora. Es un hecho que enfrentamos un problema cultural profundo y es una realidad que ese problema camina más rápido que nosotros. Pienso que a los intelectuales, preocupados por reclamar premios y canongías al gobierno, no están interesados en abordar el asunto.

jueves, agosto 21, 2003

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EL ANTIGUO RÉGIMEN DE LAS LETRAS

La ausencia del tag causa entre los blogueros cierto desconcierto. El hecho es que nos vamos acostumbrando a los diferentes medios internéticos para comunicarnos. Ayer discutía con el maestro de Estudio del Lenguaje el hecho de que algunos conceptos de los linguistas de los noventas simplemente ya son obsoletos a causa de la comunicación electrónica. Es falso que la lengua oral sea bilateral y la escrita sea unilateral. Primera falacia, la lengua escrita, mediante el chat, el tagboard o el correo electrónico se convierte en un instrumento virtual de comunicación instantánea. Se discute si la lengua internética no deberá llamarse más propiamente lengua virtual en vez de escrita. También alegan los linguistas que la lengua oral es inmediata y la escrita mediata, otro absurdo que la innovación está desnundando.

En ese sentido, llama la atención que algunos maestros se opongan a que los estudiantes "bajen" del internet tareas o investigaciones, so pretexto de que se va a instaurar la weba en detrimento de la búsqueda. Algunos reiteran incluso que las investigaciones deberán realizarse en los libros y se refieren a ellos como si fuesen un objeto sagrado. Otro absurdo. Una búsqueda en internet puede llevarta a docenas de fuentes diversas en cosa de minutos, mientras que ubicar y consultar varios libros te puede llevar una o más horas. En algunos países existen bibliotecas cuyos usuarios pueden consultar un número creciente de obras desde su casa y esa es una práctica que tiende a popularizarse, además de que el internet permite hacer vínculos temáticos, autoriles e históricos de forma instantánea.

No digo que el libro vaya a desaparecer en el futuro inmediato, pero es un hecho que existen muchas reticencias al cambio y muchos preferirán aferrarse al antiguo régimen de las letras, pidiendo a gritos que el futuro se detenga y soñando con eternizar el olor del papel viejo. Los viejos tiempos fueron mejores, ¿dónde hemos oído eso? Da risa, ¿no?

martes, agosto 19, 2003

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A PROPÓSITO DE ENCHILADAS

Desde hace mucho tiempo no tengo paciencia para leer una sola línea de poesía; poco tiempo atrás he intentado leer a Shakespeare y lo he encontrado tan intolerablemente pesado que me dio náuseas. También he perdido prácticamente mi afició npor la pintura o la música. Por lo general, la música, en lugar de distraerme, me hace pensar demasiado activamente en aquello en lo que he estado trabajando. Conservo un cierto gusto por los bellos paisajes, pero no me causan el exquisito deleite de antaño. Por otra parte, durante años, las novelas, que son obras de la imaginación aunque de no muy alta categoría, han sido para mí un maravilloso descanso y placer, y a menudo bendigo a los novelistas. Me han leído en voz alta un número sorprendente de novelas, y me gustan todas si son medianamente buenas y no terminan mal -contra éstas debía promulgarse una ley. Para mi gusto, una novela no es de primera categoría a menos que contenga una persona que lo conquiste a uno por completo, y si es una mujer guapa, mucho mejor. (Autobiografía, Charles Darwin).

lunes, agosto 18, 2003

DE REGRESO A CLASES

Mi regreso a clases no es muy convencional que digamos: hoy asistí a clases por primera vez en 28 años. Una curiosidad: Me tocaron un par de maestros que vagaban conmigo por el campus en épocas extintas. Ahora son MC y ven con extrañeza mis instintos de principiante. Yo los veo con cara de "¿hasta aquí llegaste?" Por otra parte, me divierte compartir clases con jovenes salidos del bachillerato aunque también hay dos que tres alumnos que andan por encima de los 40s, como yo. Je, será una experiencia novedosa. A ver cuánto aguanto.

domingo, agosto 17, 2003

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¿MORIRÁ LA POESÍA?

La poesía y la narrativa han acompañado a la humanidad desde mucho antes de la invención de la escritura y, con seguridad, estas formas de expresión continuarán existiendo hasta la eventual extinción de la especie. A diferencia de la narrativa, genéticamente la poesía cuenta con ciertas caracteristicas que le permitieron, aún precindiendo de la escritura, transmitir ideas de forma intacta, generalmente de carácter religioso o moral. Al respecto, los poemas védicos son quizá el testimonio más antiguo que los arqueólogos han encontrado hasta el presente. Previo a la escritura, y por efecto de su musicalidad intrínseca (rima y entonación), la poesía podía conservar ideas indispensables para la supervivencia física y espiritual de pueblos que trascendieron; la poesía era el archivo colectivo, la memoria social que podía transmitirse por siglos con mayor fidelidad que la narrativa oral.

El concepto de rima nace con la repetición de fragmentos orales "cantados" y, en tanto expresión artística sujeta a ser "interpretada", la poesía es una forma de "canto". La entonación poética era, por lo menos hasta el siglo XIX, la utilización de ciertos principios tonales afines a la interpretación musical cantada. La poesía se "actuaba" y los cambios de tono en la voz se perfeccionaron, desde la antigüedad, con la representación teatral. Antes de que hubiese escritores ya existían los poetas y los narradores. Antes de que hubiese "lectores" de poesía, lo que había eran intérpretes y escuchas de poesía.

Narrativa y poesía son formas de expresión inherentes al desarrollo de la sociedad humana; han sido herramientas vitales para su supervivencia, contrario a la idea estúpida de que la poesía es una "materia optativa" de la sociedad. El hecho de que tengamos tantos poetas famosos sin talento hoy en día, no significa que el papel de la poesía haya perdido importancia. El hecho de que los "lectores" de estos poetas apenas rebasen los límites de ciertos círculos universitarios y algunas cantinas bohemias, ejemplifica la dimensión del problema.

El problema no reside en que nos hayamos conformado con padecer un siglo XX de miseria cultural generalizada, la tragedia es que hayamos aceptado el criterio positivista y pragmático de que la poesía es un arte aleatorio, una materia precindible que sirve para "alimentar el espíritu". Ni madres.

Como formas de expresión humana, la poesía y la música juegan un papel indispensable en el desarrollo y transmisión de conceptos de una sociedad que se precie de serlo. Las formas de organización (composición) de la gran poesía y de la polifonía clásicas invocan formas de pensamiento no lineal en el escucha; despiertan y despliegan propiedades congnitivas complejas que le son inherentes al pensamiento humano. La metáfora es una herramienta congnocitiva inapelable. Su estudio y práctica no es un asunto de gustos o de vocaciones, sino un elemento social indispensable que puede enseñarse desde el jardín de niños.

Si, por citar un ejemplo, se enseñase a Boscán, Garcilaso o a Cervantes desde la primaria, (tendría que ser desde la Normal, porque los maestros son de plano ignorantes), evitaríamos la pena de ver a tantos jóvenes que salen de la preparatoria "haciendo" poemas o sintiéndose "poetas" por el simple hecho de que se atreven a jugar con ciertas combinaciones "atrevidas" de palabras. La verdad sea dicha, la mayoría de los poetas jóvenes (algunos con algún grado de talento) son estudiantes impreparados en, por lo menos, el dominio e las formas de expresión poética de la lengua española; carecen de los rudimentos de expresión formal de la poesía y desconocen los giros idiomáticos y sintácticos de nuestra lengua (para no ahondar en la dificultad que representan otros idiomas -lo que también debiera enseñarse-). ¿Cómo puede alguien crear genuinamente "nueva poesía" si desconoce la historia, la complejidad y las normas de la "vieja poesía"?

Perdonen la insistencia pero, casi sin excepción, los poemarios y "antologías" de la colección "Tierra Adentro" están para llorar. Yo hubiera titulado a esta serie "Tierra Abajo".

En su caso, la música, obediente de un lenguaje abstacto, distinto del oral y el escritural, tiene el potencial de habilitar al individuo a desarrollar conceptos profundos en otras áreas del conocimiento como la filosofía, la física o la geometría. Por ello los griegos y otras sociedades exitosas han asumido la música como "ciudadela del estado", para ponerlo en boca de Platón. Lo mismo podemos afirmar acerca de la poesía.

Es esta idea a la que Percy B. Shelley hace referencia cuando otorga a la poesía el papel de "transmitir conceptos profundos y apasionados sobre el hombre y la naturaleza". Con profundos, el inglés se refiere a que dichos conceptos van más allá del pensamiento "práctico", atienden a un carácter filosófico o moral; por apasionados, implica que no se trata de una "ciencia exacta", antes bien, es una ciencia que atiende al ejercicio abstracto. Estos criterios no son, como podrían asumir algunos académicos perturbados, "propios del período romántico", o "una concepción de ese momento histórico", esas son pendejadas. La validez universal del criterio de Shelley va más allá de las ansiedades jubilatorias de tales académicos.

viernes, agosto 15, 2003

LA COMPULSIÓN POR COMER

Aunque no soy gordo, soy un individuo que bien puede definirse como tragón. Le entro a todo: tacos en todas sus variaciones, flautas, mariscos, panes, jugos, consomés, pepitas, hotdogs, hamburguesas, etc., etc. De las comidas extranjeras que conozco prácticamente no le hago el feo a nada. Por ejemplo: cuando voy a Mexicali me convierto en una especie de inspector de restaurantes chinos. En cuanto al consumo etílico tengo una amiga que siempre me acompaña y que no me permite tomar licor en exceso: mi úlcera; sin embargo, consumo cheve casi a diario. Por eso comencé una dieta para bajar 9 kilos en 13 días. La verdad es que debo pesar 78 kilitos, y peso 88. Quizá por eso me he ganado la posición más dura en mi equipo de fut: la banca. La dieta está medio cabrona porque te obliga a comer verduras verdes como caballo de rancho. Cierto es que comes carne, jamón y pescado, pero elimina en un 90% azúcares y carbohidratos; permite el café y las frutas prácticamente en cualquier cantidad (soy caféadicto) y elimina leche, embutidos, tortillas, pan, sodas, grasas, dulces y toda variedad de comida chatarra. Lo más grave: en esos 13 días, cero alcohol. Nunca he puesto atención siquiera en las dietas y jamás he llevado una, de modo que soy nuevo en esto. El nutriólogo que diseñó este régimen afirma que el resultado neto es un cambio metabólico que habilita al organismo a eliminar los excesos alimentarios en que uno siempre se resbala. Lo que pienso es que en realidad te entrena para que compruebes que te sientes mejor con menor peso y que puedes comer con menos obsesiones. Veremos si funciona (y si aguanto).

jueves, agosto 14, 2003

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TRANSDIARIO

Hoy me llegó un paquete de la Ciudad de México. No son libros. Creo que el envío despertó una ligera nostalgia que me asalta a veces. La primera vez que fuí al DF me hospedaron unos camaradas en un departamento de la colonia Condesa. Eramos muchos, por eso me cambié a una casa de asistencia ahí a unas cuadras y no se me olvida que en el patio de aquella casona colonial había una cancha de frontenis donde solíamos destruir raquetas. Motivado por la falta de capacidad en mis términos de intercambio (lana, pues), pronto cambié de aires y me fui a un departamento más modesto en la colonia Portales. El extinguido tranvía pasaba por la esquina, y la estación Ermita del metro está a tres cuadras del lugar. Pero estas ventajas en materia de transporte no compensaban las desventajas que no eran pocas. Si alguna vez he sufrido escasez, apremio y soledad, ha sido sin duda esa aquella época de 1975 en que viví en la Portales. Menguar el infortunio era tarea que encomendábamos a la tendera de la esquina de la calle Rumanía quien nos fiaba una despensa pequeña pero cargada de supervivencia (dejábamos los pasaportes en garantía). Hubo días en que no tuve ni los 60 centavos que cobraba el tranvía y comíamos acaso algunas frutas que el propietario de una frutería de por ahí amablemente nos convidaba. No digo que esas frutas estuviesen malas, simplemente un poco pasadas y con alguno que otro huevecillo de insectos amistosos. Aunque hice el esfuerzo por vender ciertas enciclopedias, no me libré de visitar el Monte de Piedad en algunas ocasiones; ahí dejé abandonada una lámpara de cuello móvil que era ideal para leer (para leer yo, no la lámpara) y otros objetos que no quiero recordar porque luego lloro. Jajajajaja, no es cierto, dejé empeñado mi anillo de graduación de secundaria, unos relojitos y otras joyitas de cargado valor sentimental que me dieron para comer unos días. Mi padre había fallecido meses atrás y mi madre se tardó en percatarse de que los hijos necesitan cierta aviada para menear las alitas sin precipitarse; así que durante seis meses pagó los 700 pesos que costaba el citado departamento de la Portales. Mi socia en aquella época estuvo a punto de mandar todo a la goma (yo incluido) y regresarse a su lugar de origen, pero le ganaba cierto sentimiento de solidaridad (algunas personas también le llaman amor) y no se animó. La suerte cambió un día en que hice un exámen sobre contabilidad en una importante empresa paraestatal de acopio y venta de pescados y mariscos a fin de emplearme como administardor de una sucursal. Como había cursado con cierto éxito el bachillerato en ciencias administrativas y económicas se justificaba el haber obtenido la calificación de cien en tal examen. Pero no fue por eso, sino porque un camarada me pasó el examen con las respuestas correctas una vez que fue reprobado y rechazado. Entré por la puerta grande y ahí laboré casi 4 años. Además de que pudimos cambiarnos a un departamento más espacioso en la nada despreciable colonia Nápoles, tres cuadras atrás del Polyforum Siqueiros, mejoró nuestro nivel de vida y, en mi caso, podía comer mariscos prácticamente a diario (y gratis). Compramos muebles y aparatos eléctricos, decoramos el depto y gozábamos de cierta holgura pues mi socia también percibía ingresos ya que pudo colocarse en una tienda que vendía trajes de caballero. No podría atribuirlo solamente al consumo de marisco pero al poco tiempo la socia resultó embarazada. Cosas que pasan. Luego le sigo.
LO OCULTO Y LO SECRETO

Veo que esta cuestión de "lo secreto" tiene tela de donde cortar. En otros posts he dicho que los latinos somos proclives al chisme, de modo que los secretos entre nosotros dejan de serlo con suma facilidad. Todo mundo creemos tener a alguien de absoluta confianza a quien podemos contar cosas personales o íntimas que no deseamos que nadie más sepa. Je, lo que pasa es que no contamos con que ese alguien de absoluta confianza tiene también a otro (s) alguien de su absoluta confianza. Así opera el mecanismo del chisme. Claro, en su caso extremo, existen personas, generalmente de personalidad insegura, que fincan su autoestima en ser reconocidos por los demás y optan por ser fuente de asuntos que nadie sabe (chisme-secreto); mediante su estudiada divulgación, la persona se siente importante o indispensable. No soy machista pero, por cuestiones formativas, muchas mujeres compensan su sentimiento de inferioridad respecto del varón mediante la práctica obsesiva del chisme, aunque, desde luego, el chisme no es un asunto de género ni tiene vocación sexista.

Por su parte, lo oculto no necesariamente es secreto pero requiere de ciertos mecanismos para acceder a él. (Por ejemplo: "el secreto de ser escritor", que mi amigo Heriberto Yépez ha cuestionado con su estilo desafiante e irónico, no es sino ocultismo vil.) Lo oculto se plantea inaccesible; es materia de iniciados o iluminados, ajena al ciudadano común, al lego. Lo oculto es críptico, requiere de claves y contraseñas; exige al aprendiz acceder a cierto simbolismo místico o mágico, je, y generalmente viene en envase de credo político o religioso.

Por eso ni el gran arte ni el ejercicio de la ciencia se llevan con el ocultismo, menos aún con el chisme. Estas dos áreas eminentemente "humanas" son accesibles a cualquier individuo que profundice en ellas. El conocimiento de la sección áurea o la geometría de la perspectiva en la pintura; el funcionamiento de la polifonía y la composición en la música; el dominio de la actuación en la poesía y el teatro (representación verbal e histriónica de estados de ánimo); el arte de escribir textos literarios, etc., son asuntos que pueden ser aprendidos y ejecutados por cualquier individuo que se lo proponga con rigor. ("Humphrey, estabas hablando de los secretos y llegaste hasta este rollo infumable; ya, en serio, ¿qué pretendes, volver a tus soporíferos posts?" -No empieces y cierra el pico-).

miércoles, agosto 13, 2003

LA NATURALEZA DE LO SECRETO

Ayer me ocurrió algo que me ha puesto a pensar acerca del tren de vida que llevo. No es el caso revelarlo porque es algo secreto, de modo que les cuento ese secreto, no más; si digo más dejaría de ser secreto, así que conserven el secreto así: intacto.

martes, agosto 12, 2003

UNA MALA COSTUMBRE

Lo siento, deveras, no es mi intención hacer posts largos.

lunes, agosto 11, 2003

HOLLYWOOD HOY DÍA

Detesto los radicalismos aunque este post quizá adolezca de ello en algún grado, espero disculpen. Por la tarde vimos "La vida de David Gale", estelarizada (uh, palabrota), por Kevin Spacey, Kate Winslet y Matt Craven, entre otros (como Gabriel Mann que interpreta al convincente y ambiguo abogado de Gale).

Alan Parker dirige el filme y maneja con inteligencia la frontera de lo políticamente correcto en un desplante propagandístico típico del Hollywood actual. No debe extrañarnos que esta producción reciba reconocimientos de "la academia" (el Óscar, pues). Filmes como éste se proponen reafirmar la independencia ideológica de los artistas respecto de las esferas dominantes. Espejismos. Comoquiera, el filme vuela por debajo de "Mississippi en llamas" y "Expreso de Medianoche", ases de la baraja parkeriana.

La trama gira en torno a la pena de muerte en el mismísimo estado de Texas, y nos presenta los lastres ideológicos de la sociedad estadunidense de la segunda mitad del siglo XX: Una población idiotizada y prejuiciosa apoya al gobernador (un Bush cualquiera) en su obstinada defensa en favor de la pena capital, las "minorías pensantes" fracasan una y otra vez en abolirla. Gale hasta polemiza por televisión con el gobernador (Los medios no tienen partido: !Viva la democracia!). Por cierto Gale pierde el debate, guau, que héroe, se da el lujo de perder. (Bueno, lo que pasa es que el gobierno gringo es invencible, ¡entiéndanlo por favor!).

El (anti) héroe, David Gale, es un maestro universitario con IQ sobresaliente que combina el activismo militante con su fracaso matrimonial; se tira al alcohol (qué extraño); el arquetipo de la familia feliz con su hijito está hecho mierda; Gale se tira a una de sus alumnas problemáticas que luego lo exhibe "quemándolo socialmente; Gale pierde el empleo, el respeto y, de paso, corrobora que hasta sus amigos lo traicionean y votan contra él en el consejo universitario (en el fondo, son conservadores disfrazados de liberales, hablan como Newpoetists y adoran libelos equivalentes a La Jornada -guau-).

En el colmo del patetismo, Gale encuentra en su colega activista Constance a la fiel camarada que todos anhelamos, aquella que lo apoya en las buenas y en las malas (especialmente en las malas porque -oh Dios, como lo permitiste- resulta que Constance padece una leucemia fulminante).

Constance es encontrada muerta en extrañas circunstancias: asfixiada, esposada, desnuda y con rastros de semen de Gale. ¡Recórcholis!, Gale no perdona ni a las leucémicas en estado terminal. Entonces los poderosos reflectores de la ley iluminan la figura sospechosa de nuestro héroe David que, oh caprichoso destino, enfrenta un juicio sumario que paradójicamente lo condena a la pena de muerte.

Todo esto, narrado de forma inteligente, pone a la Winslet, periodista acuciosa, en el umbral de los condenados a obtener la entrevista póstuma de Gale. Y es ahí donde vemos que las cosas no son lo que parecen. Gale no mató a Constance, no obstante las pruebas espermáticas que encontaron en su cuerpo (en el de la sexualmente inactiva Constance, no en el de Gale) abatido parecen ser definitivas.
Hay una cinta misteriosa. Bitsey Bloom, la reportera, encuentra suficiente honestidad en el relato de Gail encarcelado como para suponer su inocencia. El problema es que anda indagando ya al cuarto para las doce (cuando Gale está a punto de ser vacunado con tamaña jeringota allá en el presidio) y logra encontrar la cinta que delata (aparentemente) que no hay tal asesinato sino el estudiado suicidio de Constance. Un suicidio que, sin embargo, inculpa a Gale y lo lleva al moderno cadalso de la inyección letal. Gale es ejecutado cuando la periodista está a punto de aparecer con la cinta reivindicadora y, en su inmolación, se pone al descubierto que la pena de muerte no es infalible. Un hombre inocente es asesinado y la ley muerde el anzuelo de la equivocación. Ahora La Autoridad debe pagar su culpa y abolir la pena de muerte (cosa que aún no se generaliza en lo E.U.)

Nuestra periodista es presa del peor sentimiento de culpa sufrible pues, de haber actuado a tiempo, hubiera podido salvar la vida de David Gale. Así las cosas, Gale, que todo lo previene, deja una copia de la cinta del suicidio donde al final aparece él mismo "asistiendo" (y filmando) el suicidio. Sí, Gale ayudó a que Constance muriera y montó una farsa para ser inculpado siendo "inocente". Ambos aceptan el martirio en aras de lograr lo que en vida no pudieron: abolir la pena máxima (no es el penalty).

Joi, joi, joi... y ¿cómo es que Gale se arriesga a dejar la cinta delatora a una reportera que apenas conoce? ¿Qué garantía había de que la reportera, tan comprometida con la verdad como se nos presenta, no sacara todo a la luz pública y echara por tierra el calculado martirio, o, al menos, de que una tercera persona se hiciera de la cinta? ¿Era otro arranque romántico de Gale el evitar la culpa en Bitsy? No lo sabemos de cierto. Lo que sí es un hecho, es que esta película va dirigida a despertar lágrimas de plástico en una sociedad que cree más en los horóscopos y en el Loto que en las bondades de su promisorio futuro. EU es un estado fascistoide en el que las minorías rebeldes son un elemento decorativo.

Envuelta en envase liberal, el ilusionismo escurre de Hollywood hoy en día con la misma facilidad con que en los 50s los filmes de vaqueros retacaban las salas. Es cierto, los hilos de la ideología son ahora más sofisticados, pero la chabacanería políticamente correcta es la misma. ("¿Ya terminaste, Humphrey?, porque ya me estoy durmiendo" -Duérmete, nunca aguantas una discusión, siempre sales con 'qué buena película'-)

domingo, agosto 10, 2003

CREMAS Y AZULES EMPATADOS

El Loco Abreu se ahora americanista, Aguinaga cementero. Los dos eqiupos se ven macizos al inicio del torneo, también erráticos adelante. Natural al inicio del torneo. Ojitos Meza y Leo Benhakker impotentes frente a la igualdad. No ví a CAS en la porra cruzazulina.

sábado, agosto 09, 2003

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viernes, agosto 08, 2003

SOBRE EL PAPEL DE LA POESÍA EN JUÁREZ Y EN OTRAS PARTES

A raíz de la discusión de Solzimer y Zerk sobre el papel del poeta frente a su realidad inmediata, que en el caso de los Juarenses es indudablemente el crimen impune contra sus mujeres más indefensas, he estado reflexionando sobre el papel del arte en la sociedad. Viene a mi mente la siguiente cuestión: ¿Debe ser el arte reflejo de la sociedad de origen?, ¿debe el artista ser un vocero de la problemática social que le rodea?, ¿puede la obra del artista permanecer ajeno a su entorno?

En todas las épocas, las grandes obras artísticas trascienden a su entorno cercano. El ojo del gran artista observa en la inmediatez aquellos rasgos que le son universales y permea su obra de puentes comunicantes con el futuro. Goya retrata en Los Desastres de la Guerra, por ejemplo, la calamidad de todas las guerras; la bajeza instintiva que despierta un conflicto infausto, la tragedia humana que envuelve a vencedores y vencidos, la sangre regada de todas las guerras como silencioso epílogo de la vida. Los ojos desorbitados ante la sorpresa de la muerte, los gestos de horror de cara a lo inevitable, y la saña inaudita del más fuerte, plasman la médula de la condición humana en condiciones de oprobio y desgracia. El gran artista captura estos rasgos invisibles, exagera y resume, matiza y recrudece para abrir los ojos de un público de vista cansada y miope, dispuesto a consumir sólo aquello que le es familiar.

El poeta habrá de tener en consideración hechos lamentables como el asesinato enfermizo de las mujeres de Juárez, o el repetitivo crimen de quienes golpean a sus cónyuges a la luz del día, u otros de calaña semejante, pero su propósito no es el de denunciar lo que todo mundo sabe; la sagrada misión que le han encomendado los dioses a los artistas es la de plasmar el mundo que la gente elude conocer y hacerlo de forma bella.

Habla de las muertas de Juárez, si quieres, pero hazlo de tal forma que todo mundo, hasta los mismos familiares de las víctimas, exclamen: "¡Santo Dios!, ¿en qué cueva he estado encerrado todo este tiempo?"
EN GUSTOS SE ROMPEN GÉNEROS

En cosa de deportes me gustan los que requieren de una pelota.

En cuestiones culinarias me declaro heterosexual.

¿Cuál cine prefiero? el del miércoles que es dos por uno.

En materia de religión me considero católico, apostólico y mundano.

Dos cosas que no haría jamás: 1) trabajar en un circo (ya estuve en uno); 2) ver una película de los hermanos Almada.

Mi pasatiempo favorito: éste, bloguear, (y también lanzarme desde mi cama en boungie).

Mi platillo favorito: el de la serie Perdidos en el espacio (la original para tv).

Bueno, pues, tacos favoritos, los de carne asada y los de chicharrón prensado.

Ciudades donde sueño vivir: Ensenada y San Diego.

Ciudades donde he vivido: DF, Mexicali, Culiacán, Guadalajara, San Luis, R.C., y Beautyfulville.

Ciudades donde no desearía vivir: DF y Culiacán.

En el remoto caso de que la muerte pise mi huerto, panteón donde deseo ser sepultado: el griego, a un ladito de Afrodita.
MÁS CUMPLEAÑOS

Hoy cumple años mi buen amigo David Miklos, acá en Beautyfulville nos echaremos unas chelas bien frías en su honor y le reiteramos que se le extraña por la blogósfera. Cumple treintaiquiúbole. Salú.

jueves, agosto 07, 2003

CUMPLE AÑOS BB

Cumple un año de existencia el blog conocido como Border Blogger, así que les enviamos un abrazo de cuates a sus autores, a saber: Heriberto, Yépez y el interlocutor, guía y censor de ambos. El templete de Border B. ha sufrido algunas variaciones, actualmente se le encuentra bajo el título de Realiti y es referencia obligada del Tijuana Bloguita Front y de otras latitudes virtuales (y también impresas). Pese a los cambios, el estilo transtornado, trasnochado y transgresor de estos autores se mantiene intacto y sus textos suelen despertar resortes oxidados de los lectores. Lo reiteramos sin desplantes: es nuestro blog favorito.
Agradecemos a HY por habernos sonsacado a entrar en la blogósfera. (Nimodo, es nuestro godfather). Nos cuadra ser camaradas (de él, no de nosotros mismos) y desde aquí le pasamos la estafeta de la amistad (a ver si no la empeña). Atte. Humphrey Bloggart y Nacho M.
EN DEFENSA DE HERMANN KAFKA

Releyendo la Carta al Padre se me presentan una serie de conjeturas respecto a la autenticidad de ese escrito, tal como lo conocemos, en virtud de una serie de falacias de composición que encuentro en su redacción. Al mismo tiempo, el texto de F. Kafka despierta una serie de hipótesis acerca de la verdadera intención de su autor, especialmente porque ambiguamente se negó a que su destinatario, Hermann Kafka, la conociese.

Considerando la complicada serie de relaciones que Kafka nos presenta al hablar de su familia, no es de extrañar que muchos críticos freudianos encuentren en la Carta un terreno idóneo para desplegar ciertas teorías psicoanalíticas. Desconfío de la simplicidad de tales análisis y considero que la Carta debe estudiarse a la luz del estilo Kafka, tan inclinado a confundir y proponer en sus relatos y novelas de forma deliberada, una estudiada mezcla de ficción y realidad.

No hay duda de que Kafka poseía una capacidad especial para profundizar en temas que eran de su interés y resulta pueril aceptar que la Carta, plagada de contradicciones de carácter, tuviese como fin último el cuestionar el autoritarismo de su padre y/o dejar constancia de la ambivalente relación sentimental con su progenitor. Por ejemplo, Kafka no era ajeno a las adversas circunstancias que privaron la infancia de Hermann. Los pies descalzos de Hermann en medio de un invierno mortificante, la ausencia de la educación elemental y el brutal empellón hacia el trabajo infantil para sobrevivir, eran asunto de sobremesa en la familia. El hecho de que Hermann hubiese procurado abrirse paso frente a la adversidad y nuclear una familia con aspiraciones de mejoramiento a partir de la nada, son aspectos que prevalecen como fantasmas en la vida familiar de los Kafka. Hermann Kafka era un individuo tan autoritario como cualquier padre del siglo XIX, sin embargo, Franz no desconocía el hecho de que su padre se volvía un obstinado ante el temor a recaer en la pobreza que sufrió siendo niño. Es de suponer que Franz sabía que su padre evitaría a toda costa que sus hijos padecieran aquel calvario.

Pese a estos elementos, la Carta ha jugado un importante papel para anatemizar la figura de Hermann Kafka y hacer de él un epítome monolítico del autoritarismo. De cierta manera, la Carta era una especie de carta de negociación frente a su madre, verdadero eje de la vida familiar, quien, como Kafka mismo debió suponerlo, se encargó de que la Carta no fuese leída por su esposo. No olvidemos que Hermann Kafka, un judío “trepador”, difícilmente pudiera haberse labrado una posición como la que alcanzó sin el apoyo de su esposa Julie Lory, cuya familia, también judía, contribuyó a que los Kafka elevaran su posición económica y social.

No es casual que en la carta se respire una cierta incongruencia de composición; no es que estuviese mal escrita, sino que los razonamientos aparentemente agudos de Franz son en realidad formas de expresión deliberadamente fabricadas para lograr el efecto final de un reclamo vengativo, justificable o no. Por ejemplo, las razones de Hermann Kafka para oponerse al matrimonio de su hijo gravemente enfermo son plenamente comprensibles, aunque Franz hiciera berrinche por ese hecho.

El carácter de un individuo puede ser marcado por la actitud autoritaria o irracional de un adulto, sin embargo, la capacidad de análisis y el sustrato de estudiado edipismo que en general transpira la Carta, se colocan muy por encima de la actitud quebradiza que supone. Encuentro una contradicción constante, si bien entre líneas, entre lo que el escritor piensa y calcula, y la actitud de culpa y exoneración que ambiguamente asume frente a la figura paterna.

Franz Kafka, como él mismo reitera, era un individuo inadaptado; muchos son los factores alrededor de esta anomalía: políticos, raciales, sociales y familiares. La compleja circunstancia que guarda el Imperio Austrohúngaro a fines del siglo XIX y, particularmente, el intrincado amasijo que presentan checos, judíos y alemanes conviviendo y compitiendo en Europa del Este (Praga en particular), son asunto que no viene al caso deshilar aquí por el momento pero que hay que conocer. Kafka reconoce la débil naturaleza que le era propia quizá desde su nacimiento y, de diversas formas, se obstina en sobre valorar aquella condición. Esta posición era un evidente mecanismo de defensa frente a la degradada autoestima que supone en muchos de sus escritos privados.

No existe espacio para sugerir que Kafka hubiera deseado que la Carta, su correspondencia privada o su diario, fuesen del conocimiento público, y menos que fuesen publicados como textos. En algunos casos ordenó su destrucción pues nada tenían que ver con sus propósitos literarios. El valor historiográfico que puede encontrarse en tales documentos, exige drenar el marcado subjetivismo que permea en todos ellos. No necesariamente todo lo que Kafka escribió era lo que él mismo pensaba realmente, muchos de sus razonamientos buscan crear un efecto preconcebido. (“Ya párale Humprey, hasta tú te vas a dormir con todo este rollo”... –Bueno, tranquilo pues: CONTINUARÁ-).

miércoles, agosto 06, 2003

LA AMIBA DE LA VIDA LIBRE

En época de verano prolifera en las calurosas ciudades del norte del país un bicho que se reproduce en canales y albercas por efecto de las elevadas temperaturas. Se conoce como amiba de la vida libre y produce una variedad de meningitis que generalmente conduce a la muerte a quien la padece. La amiba se contagia por via nasal. Bien, pues en Beautyfulville se está ocultando el hecho de que hay decenas de infectados que enfrentan ya grados avanzados de la enfermedad. Las albercas públicas y las de los hoteles generalmente son desinfectadas con dosis de cloro y otros químicos, sin embargo, muchas albercas y chapoteaderos domésticos carecen de regulación sanitaria.
En vez de que las autoridades difundan la verdad y hagan conciencia del riesgo que implica para la población esta anomalía, bloquean la información y declaran que somos un estado "libre" de brotes de meningitis. Existen canales al borde de la carretera internacional que sirve de refresco a personas que desconocen el peligro, por ejemplo, los traileros, los candidatos a indocumentados que viajan de aventón; esos canales carecen de anuncios preventivos.

En este caso, la política sacrifica las normas de salud indispensables y maquilla la realidad con declaraciones alegres en materia sanitaria. No se que se pueda hacer al respecto pero es algo que debe darse a conocer. Exponemos aquí el problema, buscaremos que trascienda a otras órbitas. ("Humphrey, ¿desde cuando te convertiste en promotor social?" -Desde que tu mamá me dijo quién es tu verdadero padre).

martes, agosto 05, 2003

"HOUSTON, TENEMOS UN PROBLEMA"

Involuntariamente me ví separado de la blogósfera. Herido de muerte por el calor infernal que padecemos en estas latitudes, el medidor de la CFE consideró que ya había medido demasiado y se autoimoló el sábado por la noche, dejándonos sin energía eléctrica y en condiciones similares a los paracaidistas alemanes que perdieron sus aviones en el desierto del Sahara en 1942, cuando el infortunado Rommel fue derrotado por los aliados en El-Alamein. Así, en esas circunstancias, emigramos ya entrada la noche a la casa de mi hermano, no sin antes avisarle: "Houston, tenemos un problema". Mi marciano favorito veía en la desgracia una oportunidad dorada para armar una desvelada con sus primos mientras los adultos improvisábamos tendidos en la sala para pasar la noche.

Bueno, para no hacer el caldo gordo, fue hasta hoy martes por la mañana cuando el problema parece haberse arreglado definitivamente. Estamos estrenando medidor de la CFE nuevo y aunque eso no es motivo de celebración, el solo hecho de regresar a casa y contar con aire acondicionado provoca alivio. Además la familia de mi hermano ya empezaba a dar muestras de cansancio y de esbozar la leve preocupación de que nos quedáramos ahí para siempre. Bueno, cosas de familia, you know.

Hoy, pues, renovamos nuestros votos porque la blogósfera siga con su fertilidad acostumbrada. Nos pondremos al corriente.

viernes, agosto 01, 2003

EL TIEMPO SE VA VOLANDO

Es viernes y ni cuenta me había dado. La semana se ha ido volando, estamos ya en agosto y nos dirigimos aceleradamente hacia el fin de año. Desde el sábado no pruebo una gota de alcohol pues mi úlcera ha estado llamando la atención con cierta terquedad, hago lo imposible por tratarla bien y hacerla sentir amada, a veces se pone exigente y hasta me reclama, la conozco muy bien, cuando se pone en ese plan lo que quiere es su dosis de cimetidina, así se calma.

Pasando a otros achaques, tengo cortado el servicio de larga distancia, lo que me impide, por ejemplo, hablar con Vicente o con Elba Esther para asesorarlos en materia de concertacesiones, inconformidades electorales o temas sentimentales. Espero que sobrevivan unos días sin mis consejos.

Por otra parte estoy enfrascado con la obra de Kafka y la de algunos estudiosos de su vida (la de Kafka, no la de los estudiosos). La verdad, los interpretadores me confunden en vez de aligerarme el camino. Unos dicen una cosa y otros, otra. Para colmo ví la película Kafka de Sodenberg (Jeremy Irons hace el papel del checo), que no es sino una mezcla arbitraria de datos biográficos y retazos literarios del autor. El filme, igual que la vida "real" de K., te deja como si estuvieras en un embotellamiento provocado por una marcha interminable de gays: no sabes en que va a parar la cosa (no es albur). Luego les cuento mis investigaciones detectivescas sobre el monolítico personaje.

Como es día de qiuncena, me espera un día aciago. Ustedes no se mortifiquen, solo disfrútenlo.