LA PENA DE MUERTE
En el rincón, esposado
Sobre una banca de fierro
La vista clavada al suelo
Como animal enjaulado
Sin más ánimo evidente
Que posar la mente en blanco
Y eludir el desencanto
Que la culpa le devuelve
Se mira el joven nervioso
Al acercarse el tormento
en que el último momento
Será su primer reposo.
El segundero batiente
Del reloj marca la hora
Avanzando sin demora
A la hora de la muerte;
Y en la siniestra crujía
De la habitación contigua
Una silla muy antigua
De madera y celosía
De correas poderosas
Y de cables de energía
Aguarda con la esperanza
De reparar a las víctimas:
Una especie de venganza
Con máscara de justicia.
Sólo un grito el penitente
Pudo exhalar en la silla
La descarga destructiva
cegó el pecado latente.
En los patios y en la calle,
Entre gritos de la gente,
Que con voces estridentes.
Justifica el veredicto
Llora, viéndole inocente
La madre de aquel convicto.
lunes, noviembre 22, 2004
jueves, noviembre 18, 2004
..FAVOR DE ABORDAR POR LA PUERTA TRES
Estos días he andado con una angustia terrible pues hemos empezado a ensayar en el coro el Mesías de Haendel y hay partes que nomás no salen. La cosa es que lo litúrgico tiene su lado y nosotros aún no bajamos de la nube en que andábamos como a veinte mil notas de altura. Como que quedamos engranados con la ópera que es mucho pulmón y emoción. Veremos cómo se enderezan las cosas de aquí a diciembre.
Hoy, como siempre, me dormiré muy tarde. No sé hacerlo de otro modo, a menos que quiera estar ahí dando vueltas sobre mi propio eje un par de horas, lo cual como que no, mejor continúo no haciendo nada pero despierto. La cosa es que mañana viajaré a Monterrey con la socia, mi marciano y la chica superpoderosa y ni siquiera he bajado las maletas de la estrastósfera. Ocurre que vamos a la boda de una sobrina que amenaza con hacer historia (la boda, no la sobrina). Ella es psicóloga, de armas tomar y con un sentido dle humor extraordinario. Es de esas mujeres que toman las curvas a 120 por hora mientras se va poniendo rimel. Asumo que el jolgorio va a estar divertido. Es chistoso cuando una familia numerosa viaja lejos por un evento así. Me acuerdo de "Casarse está en griego", movie con la que me reí muy a gusto. Es mas, a media función ya no aguantaba lo a gusto.
He repasado unas rolillas propias de estas celebraciones pues junto con la socia cantaremos la misa y, bueno, mi alzehimer tiende a manifestarse cuando menos lo espero, así que no quiero hacer el ridículo a la hora en que los ojos de toda la familia consanguínea y política de la socia esté viboreando cada detalle. Cuando uno se expone de esa manera todo puede pasar, por lo pronto yo ya me encomendé a cierto santo que pasa desapercibido.
Ante la inminencia, la reacción de mi marciano favorito es prototípica de la época. Se encontraba tan angustiado como puede estarse a los 8 años, cuestionando la seguridad de viajar en avión, especialmente porque vio desde todos los ángulos posibles las tomas del derrumbe de las Torres Gemelas y pregunta muy inquieto "¿aquí no hay ataques terroristas?". Hijo, con la avalancha de violencia que ves en las caricaturas ¿cómo puede asustarte Osama Bin Laden? No jodas, hijo, abróchate el cinturón, respira hondo y encomiéndate a Bart Simpson. Además "aquí" ya no es lo que antes era; ahora es una sucursal de "allá".
Por su parte, la chica superpoderosa no se inmuta ante estas eventualidades. Menos ahora que está por estrenar su más reciente obra de teatro: Las zanahorias perdidas, de la que es guionista, directora, promotora, actriz, diseñadora de vestuario, utilería y escenografía. Sus compañeras de clase se encuentran en shock facial ya que a tres de ellas apenas les dio un par de líneas y al resto las pondrá como naturaleza muerta en el tercer acto. Eso es vanguardismo no chingaderas.
La socia mandó arreglar un vestido rojo larguísimo que bien podría hacerla de paracaídas en caso necesario, se vió tan chula con él, ahora que estaba midiéndoselo, que automáticamente saqué del cajón la dieta del Instituto Nacional de Nutrición (no sé que quise decir).
Así están las cosas en este jueves que parece viernes. Luego les platico cómo llegamos.
("Humphrey, escucha, escucha, al fondo se oye la canción de Thalía A quien le importa." -Es cierto-).
martes, noviembre 16, 2004
UNA DOCENA DE ROSAS PARA MI BLOG
Independientemente de las críticas y/o los momentos felices que haya tenido el encuentro literario del noroeste, celebrado en Tijuana la semana pasada, hay cosas que no pueden negarse:
1.- Algunos (as) escritores (as) que publican en papel, tienen muy metida en la cabeza la idea de que el blog de alguna manera va a servirles para ganar lectores (as) a sus publicaciones impresas.
2.- Consideran al blog como un (a) amante leal del (a) que pueden disponer a cualquier hora y cuyo usufructo va a rendirles beneficio personal en términos de propaganda y autopromoción.
3.- En virtud de los axiomas anteriores, consideran al blog como un género que no es aceptado aún por las autoridades literarias canónicas.
4.- Tal actitud no es sino un síntoma de que tales escritores (as) están envejeciendo. Si en su momento se inclinaron por ser vanguardistas y romper esquemas, ahora prefieren atarse a ciertos anatemas en busca de "seguridad" editorial. Han luchado mucho por ser "reconocidos" ("as"), y ahora que han logrado ganar algún concurso o han visto publicada alguna de sus creaciones están dispuestos (as) a luchar con todo por mantener su status quo y extender sus 15 mintos de fama.
5.- Este comportamiento no es de ninguna manera deplorable. Simplemente es una expresión actualizada de cómo lo revolucionario tiende a convertirse en burocrático. Lo revolucionario tiende a pudrirse antes de lo que señala su fecha de caducidad.
6.- Aunque algunos (as) burócratas de Conaculta, sus sucursales y organismos afines en los estados de la República consideren políticamente correcto incluir en los encuentros literarios que acostumbran el fenómeno blog (no saben ni cómo escribir "blogueros"), en realidad no cuentan con los elementos suficientes para entender siquiera la forma en que se manifiesta dicho fenómeno, no digamos ya sus contenidos. Ellos (as) no tienen la culpa.
7.- Tales burócratas son como el pez que sigue reproduciendo sus estrechos giros circulares pese a que ha sido sacado de la pecera. Piensan, igual que algunos escritores desorientados y otros simplemente oportunistas, que aquellos blogueros que no han publicado en medios impresos carecen de "calidad literaria". Es por ello que a un encuentro como el de Tijuana que mencionamos, excluyen a blogueros verdaderamente representativos de lo que ocurre en la red.
8.- Algunos blogueros han exagerado su reacción personal frente a esta fenomenología burocratizadora. Su crítica es absolutamente legítima y no debe descartarse por mera comodidad. Hay que advertir, sin embargo, que dicha crítica tiende a enclaustrarse porque no clarifica el curso de acción que deben seguir los blogueros a fin de cohesionar sus esfuerzos editoriales independientes así como su derecho genuino de expresar sus aportes literarios, periodísticos, críticos, etcétera.
9.- No se trata de definir si los (las) apoyadores de los encuentros literarios mencionados son o no sinceros (as) en cuanto a sus intenciones. Seguramente lo son. El problema es que los axiomas en los que se ventila la política literaria oficial son aceptados y asumidos como dogmas: concursos, becas, antologías tipo Tierra Adentro, homenajes, reconocimientos, etcétera. Dichos axiomas son el sustento de la llamada República de la Letras, un esqueleto en el que sus mejores exponentes, es decir, los (las) escritores (as) connotados (as) se convierten en empleados de firmas mediatizadoras como Televisa y TV Azteca, o detentan enclaves alrededor del poder del corrupto aparato gubernamental y partidista. Estos escritores (as) asumen el viejo refrán posrevolucionario de que "vivir fuera del presupuesto es vivir en el error".
10.- La aceptación de esta circunstancia es parte del problema central que enfrenta la política nacional: La creencia en mitos rebasados y la fe en axiomas obsoletos.
11.- La emergencia de los blogs en el contexto actual, plagada de iconoclasia y de conservadurismo no es más que un síntoma de los tiempos. Se practica la democracia en este entorno porque la posibilidad de escribir y publicar permite al menos la libertad de expresión, aunque ésta pueda confundirse con regurgitamientos posnatales. Esta "democracia" no trasciende (al menos no hasta ahora) más allá del ámbito virtual.
12.- ______________________ (En este espacio puedes desarrollar tu propia reflexión -yo ya me cansé-).
¿Qué hora es?
Independientemente de las críticas y/o los momentos felices que haya tenido el encuentro literario del noroeste, celebrado en Tijuana la semana pasada, hay cosas que no pueden negarse:
1.- Algunos (as) escritores (as) que publican en papel, tienen muy metida en la cabeza la idea de que el blog de alguna manera va a servirles para ganar lectores (as) a sus publicaciones impresas.
2.- Consideran al blog como un (a) amante leal del (a) que pueden disponer a cualquier hora y cuyo usufructo va a rendirles beneficio personal en términos de propaganda y autopromoción.
3.- En virtud de los axiomas anteriores, consideran al blog como un género que no es aceptado aún por las autoridades literarias canónicas.
4.- Tal actitud no es sino un síntoma de que tales escritores (as) están envejeciendo. Si en su momento se inclinaron por ser vanguardistas y romper esquemas, ahora prefieren atarse a ciertos anatemas en busca de "seguridad" editorial. Han luchado mucho por ser "reconocidos" ("as"), y ahora que han logrado ganar algún concurso o han visto publicada alguna de sus creaciones están dispuestos (as) a luchar con todo por mantener su status quo y extender sus 15 mintos de fama.
5.- Este comportamiento no es de ninguna manera deplorable. Simplemente es una expresión actualizada de cómo lo revolucionario tiende a convertirse en burocrático. Lo revolucionario tiende a pudrirse antes de lo que señala su fecha de caducidad.
6.- Aunque algunos (as) burócratas de Conaculta, sus sucursales y organismos afines en los estados de la República consideren políticamente correcto incluir en los encuentros literarios que acostumbran el fenómeno blog (no saben ni cómo escribir "blogueros"), en realidad no cuentan con los elementos suficientes para entender siquiera la forma en que se manifiesta dicho fenómeno, no digamos ya sus contenidos. Ellos (as) no tienen la culpa.
7.- Tales burócratas son como el pez que sigue reproduciendo sus estrechos giros circulares pese a que ha sido sacado de la pecera. Piensan, igual que algunos escritores desorientados y otros simplemente oportunistas, que aquellos blogueros que no han publicado en medios impresos carecen de "calidad literaria". Es por ello que a un encuentro como el de Tijuana que mencionamos, excluyen a blogueros verdaderamente representativos de lo que ocurre en la red.
8.- Algunos blogueros han exagerado su reacción personal frente a esta fenomenología burocratizadora. Su crítica es absolutamente legítima y no debe descartarse por mera comodidad. Hay que advertir, sin embargo, que dicha crítica tiende a enclaustrarse porque no clarifica el curso de acción que deben seguir los blogueros a fin de cohesionar sus esfuerzos editoriales independientes así como su derecho genuino de expresar sus aportes literarios, periodísticos, críticos, etcétera.
9.- No se trata de definir si los (las) apoyadores de los encuentros literarios mencionados son o no sinceros (as) en cuanto a sus intenciones. Seguramente lo son. El problema es que los axiomas en los que se ventila la política literaria oficial son aceptados y asumidos como dogmas: concursos, becas, antologías tipo Tierra Adentro, homenajes, reconocimientos, etcétera. Dichos axiomas son el sustento de la llamada República de la Letras, un esqueleto en el que sus mejores exponentes, es decir, los (las) escritores (as) connotados (as) se convierten en empleados de firmas mediatizadoras como Televisa y TV Azteca, o detentan enclaves alrededor del poder del corrupto aparato gubernamental y partidista. Estos escritores (as) asumen el viejo refrán posrevolucionario de que "vivir fuera del presupuesto es vivir en el error".
10.- La aceptación de esta circunstancia es parte del problema central que enfrenta la política nacional: La creencia en mitos rebasados y la fe en axiomas obsoletos.
11.- La emergencia de los blogs en el contexto actual, plagada de iconoclasia y de conservadurismo no es más que un síntoma de los tiempos. Se practica la democracia en este entorno porque la posibilidad de escribir y publicar permite al menos la libertad de expresión, aunque ésta pueda confundirse con regurgitamientos posnatales. Esta "democracia" no trasciende (al menos no hasta ahora) más allá del ámbito virtual.
12.- ______________________ (En este espacio puedes desarrollar tu propia reflexión -yo ya me cansé-).
¿Qué hora es?
lunes, noviembre 15, 2004
CINE Y LITERATURA
Sobre una idea de Jorge Ortega.
Las artes visuales modernas, el filme, el video, el videoclip, el cortometraje, etcétera, no pueden existir sin el sustento indispensable del texto. Aunque el esqueleto sustancial de toda narración es la trama, ésta ha cobrado sentido no por obra de la oralidad -en cuyo perímetro es un reo encadenado-, sino gracias a la complejidad creciente que potencializa la narración textual, la escritura.
El cinéfilo elabora una interpretación a partir de la narración, los diálogos, el sonido (soundtrack incluided), las imágenes y las atmósferas que se le proporciona la pantalla. El lector, por su parte, tiene una tarea menos cómoda: debe recrear imágenes, imaginar atmósferas, evocar ruidos, olores y sabores a partir del ejercicio de abstracción que le presenta el texto.
La imagen bobalicona y asustadiza del Frodo de Hollywood ha dado la vuelta al mundo. Aquí y allá es percibida con el mismo halo de compleja ingenuidad que ha querido el director de la cinta proponernos. Una imagen fija y estereotipada de determinado personaje de ficción. Pero Tolkien no tenía en mente tal cosa. Su texto dejaba a la imaginación del lector la expresión suprahumana del Gólum y el garbo infantil de Frodo.
Podríamos decir que el culto a la personalidad que se profesa actualmente al director de cine estriba en que se le considera un chamán de aquella masa que ha renunciado a la lectura. Grandes chamanes recreadores, adaptadores y traductores de textos que evitarán a la mayoría la pena de imaginar un texto, unos personajes un curso de acción potencial.
Asumo que hay muchas cosas que agregar al respecto. Por ahora aquí la dejamos.
ES POSIBLE
(Encuentro amistoso de teóricos literarios)
G. Lukács arriba al club de ajedrez Caballo Negro situado en el barrio de los artesanos en el corazón de Praga. Son las 8 de la noche, la sala se encuentra plenamente iluminada y el humo de los cigarrillos contagia el suspenso colectivo. Se observa una docena de mesas nutridas de jugadores y testigos que atienden a sus tableros. Allá se juegan partidas de simultáneas, acá se observan encuentros contra reloj.
Lukács alcanza a distinguir la figura inconfundible de B. Brecht y se dirige hacia su mesa en el fondo del salón.
-Qué tal, cómo va la partida –saludó Lukács.
-Cómo estás, toma asiento, debo presentarte a mi adversario, es Simón Colet, actor de la compañía de teatro. –Respondió Brecht con una sonrisa.
-Tanto gusto –dijo Lukács estrechando la mano de Colet- continúen el juego por favor.
Apenas pone la mirada sobre el tablero, Lukács se percata de algunas anomalías: el rey negro esta fuera del juego y algunos peones blancos permanecen en la primera línea de su propio territorio. También pudo observar que el par de alfiles negros se situaban en la misma diagonal.
-Por lo que veo esta partida ha terminado –dijo el recién llegado.
-De ninguna manera, apenas vamos a la mitad –respondió Brecht detrás de los gruesos vidrios de sus anteojos.
-¿Cómo es esto?, tu rey ha sido eliminado.
-Eso no dice nada, la batalla puede continuar sin el rey.
-Jajaja –rió Lukács con descaro- han derogado el reglamento.
-Sólo intentamos apegarnos a la realidad.
-Mejor decir que se fugan de la realidad.
-¿Fugarnos… por qué lo dices?
-Porque si desatienden las reglas no podrán participar en ningún torneo.
-¿Y quien habla de competir en torneos? Mi amigo y yo estamos aquí divirtiéndonos.
-¿En que forma dices que se apegan a la realidad? –preguntó Lukács intrigado.
-Piensa por un momento esto: ¿cuántas batallas se han ganado a pesar de la muerte del rey o del comandante?
-No lo sé, supongo que algunas.
-¡Muchas! –dijo Brecht alzando la voz- el rey no es sino otro mortal y aunque muera la vida continúa, así es la realidad. Si no cómo te explicarías las guerras de cien años.
Brecht movió su caballo.
-Ahora entiendo están ideando otro juego –dijo Lukács- pero… bueno, creo que estoy interrumpiendo.
-No, no, podemos charlar y jugar.
-Digo pues que están inventando otro juego.
-No propiamente, sólo intentamos apegarnos a la realidad. Hasta se puede ganar una batalla sin el rey –dijo Brecht convencido- ¿no es así mi querido Simón?
-Así es, es posible –respondió Colet.
-¿Se apegan a la realidad apartándose de la realidad del juego de ajedrez? –terció Lukács.
-Es que la realidad cambia y las reglas del juego también deben cambiar –dijo Brecht encendiendo un cigarrillo-.
-¿Pero bajo qué principios van a adaptar el juego a la realidad?
-No lo sabemos exactamente, pero creo que debemos ensayar y mi amigo Colet ha querido participar en el experimento.
Lukács se carcajeó con aire burlón, luego extrajo una pipa y una pequeña bolsa de tabaco de su saco y estiró las piernas.
Brecht miró fijamente a Lukács, aspiró su cigarrillo hasta el fondo y dijo:
-Mira, si eres partidario del realismo en el arte, por qué no aceptar el realismo en el juego; el juego es también un reflejo de la sociedad.
-Pero no se pueden violentar las normas arbitrariamente sólo por ir con el aire de los tiempos o por sentirse modernista.
-No podrás negar que los cambios en la sociedad suelen tomar al principio un aire de arbitrario y no es sino cuando estos cambios ya se han asentado cuando se convierten en nuevas leyes y costumbres.
-No lo había pensado.
“Jaque”, dijo Colet en ese momento.
-¿Jaque, a quién va dirigido ese jaque si el rey negro ha muerto? –preguntó Lukács sorprendido.
-Supongo que a la dama –respondió Brecht mirando con atención el tablero-, por jerarquía le corresponde el poder.
-¡Pero claro!, con seguridad la dama negra ha conspirado con el bando blanco para hacerse del poder –dijo Lukács con sorna.
-Ahá, ahora has empezado a entender, como funciona la realidad, mi estimado amigo, no han sido las equivocaciones las que han eliminado al rey negro, sino las traiciones, ese es justamente el factor que hemos introducido por ahora en el juego.
-Bueno, señores, creo que esto ha sido suficiente para mí por ahora –señaló Lukács encendiendo su pipa-, debo retirarme.
-Pero si acabas de llegar.
-Entenderé mejor esta partida si tomo un distanciamiento de ella. Que pasen una agradable velada.
-Adiós Georg, espero verte pronto –dijo cortésmente Brecht mientras enrocaba la dama detrás de la única torre que le quedaba- puedo, ¿verdad? –preguntó a Colet.
-Es posible –respondió el actor.
Lukács se marchó.
G. Lukács arriba al club de ajedrez Caballo Negro situado en el barrio de los artesanos en el corazón de Praga. Son las 8 de la noche, la sala se encuentra plenamente iluminada y el humo de los cigarrillos contagia el suspenso colectivo. Se observa una docena de mesas nutridas de jugadores y testigos que atienden a sus tableros. Allá se juegan partidas de simultáneas, acá se observan encuentros contra reloj.
Lukács alcanza a distinguir la figura inconfundible de B. Brecht y se dirige hacia su mesa en el fondo del salón.
-Qué tal, cómo va la partida –saludó Lukács.
-Cómo estás, toma asiento, debo presentarte a mi adversario, es Simón Colet, actor de la compañía de teatro. –Respondió Brecht con una sonrisa.
-Tanto gusto –dijo Lukács estrechando la mano de Colet- continúen el juego por favor.
Apenas pone la mirada sobre el tablero, Lukács se percata de algunas anomalías: el rey negro esta fuera del juego y algunos peones blancos permanecen en la primera línea de su propio territorio. También pudo observar que el par de alfiles negros se situaban en la misma diagonal.
-Por lo que veo esta partida ha terminado –dijo el recién llegado.
-De ninguna manera, apenas vamos a la mitad –respondió Brecht detrás de los gruesos vidrios de sus anteojos.
-¿Cómo es esto?, tu rey ha sido eliminado.
-Eso no dice nada, la batalla puede continuar sin el rey.
-Jajaja –rió Lukács con descaro- han derogado el reglamento.
-Sólo intentamos apegarnos a la realidad.
-Mejor decir que se fugan de la realidad.
-¿Fugarnos… por qué lo dices?
-Porque si desatienden las reglas no podrán participar en ningún torneo.
-¿Y quien habla de competir en torneos? Mi amigo y yo estamos aquí divirtiéndonos.
-¿En que forma dices que se apegan a la realidad? –preguntó Lukács intrigado.
-Piensa por un momento esto: ¿cuántas batallas se han ganado a pesar de la muerte del rey o del comandante?
-No lo sé, supongo que algunas.
-¡Muchas! –dijo Brecht alzando la voz- el rey no es sino otro mortal y aunque muera la vida continúa, así es la realidad. Si no cómo te explicarías las guerras de cien años.
Brecht movió su caballo.
-Ahora entiendo están ideando otro juego –dijo Lukács- pero… bueno, creo que estoy interrumpiendo.
-No, no, podemos charlar y jugar.
-Digo pues que están inventando otro juego.
-No propiamente, sólo intentamos apegarnos a la realidad. Hasta se puede ganar una batalla sin el rey –dijo Brecht convencido- ¿no es así mi querido Simón?
-Así es, es posible –respondió Colet.
-¿Se apegan a la realidad apartándose de la realidad del juego de ajedrez? –terció Lukács.
-Es que la realidad cambia y las reglas del juego también deben cambiar –dijo Brecht encendiendo un cigarrillo-.
-¿Pero bajo qué principios van a adaptar el juego a la realidad?
-No lo sabemos exactamente, pero creo que debemos ensayar y mi amigo Colet ha querido participar en el experimento.
Lukács se carcajeó con aire burlón, luego extrajo una pipa y una pequeña bolsa de tabaco de su saco y estiró las piernas.
Brecht miró fijamente a Lukács, aspiró su cigarrillo hasta el fondo y dijo:
-Mira, si eres partidario del realismo en el arte, por qué no aceptar el realismo en el juego; el juego es también un reflejo de la sociedad.
-Pero no se pueden violentar las normas arbitrariamente sólo por ir con el aire de los tiempos o por sentirse modernista.
-No podrás negar que los cambios en la sociedad suelen tomar al principio un aire de arbitrario y no es sino cuando estos cambios ya se han asentado cuando se convierten en nuevas leyes y costumbres.
-No lo había pensado.
“Jaque”, dijo Colet en ese momento.
-¿Jaque, a quién va dirigido ese jaque si el rey negro ha muerto? –preguntó Lukács sorprendido.
-Supongo que a la dama –respondió Brecht mirando con atención el tablero-, por jerarquía le corresponde el poder.
-¡Pero claro!, con seguridad la dama negra ha conspirado con el bando blanco para hacerse del poder –dijo Lukács con sorna.
-Ahá, ahora has empezado a entender, como funciona la realidad, mi estimado amigo, no han sido las equivocaciones las que han eliminado al rey negro, sino las traiciones, ese es justamente el factor que hemos introducido por ahora en el juego.
-Bueno, señores, creo que esto ha sido suficiente para mí por ahora –señaló Lukács encendiendo su pipa-, debo retirarme.
-Pero si acabas de llegar.
-Entenderé mejor esta partida si tomo un distanciamiento de ella. Que pasen una agradable velada.
-Adiós Georg, espero verte pronto –dijo cortésmente Brecht mientras enrocaba la dama detrás de la única torre que le quedaba- puedo, ¿verdad? –preguntó a Colet.
-Es posible –respondió el actor.
Lukács se marchó.
LA HORMIGA Y LA CIGARRA
No me había percatado del alud de condicionantes morales que implica la promoción de los tradicionales cuentos "infantiles". El maestro Fortino Corral me dijo el otro día: "la verdad es que la fábula de la hormiga y la cigarra es un historia muy cruel". Viéndola bien, nada ha sido más pernicioso en cuanto a los estigmas sobre el artista perezoso que la fábula de la hormiga y la cigarra. ¡Por Dios!, hay que retirarla de los libros de texto (tercer grado), ¿Cómo puede privilegiarse el trabajo en la maquiladora sobre el trabajo creativo del artista? Mi marciano favorito puede ver disparados sus conflictos de identidad. Por favor.
No me había percatado del alud de condicionantes morales que implica la promoción de los tradicionales cuentos "infantiles". El maestro Fortino Corral me dijo el otro día: "la verdad es que la fábula de la hormiga y la cigarra es un historia muy cruel". Viéndola bien, nada ha sido más pernicioso en cuanto a los estigmas sobre el artista perezoso que la fábula de la hormiga y la cigarra. ¡Por Dios!, hay que retirarla de los libros de texto (tercer grado), ¿Cómo puede privilegiarse el trabajo en la maquiladora sobre el trabajo creativo del artista? Mi marciano favorito puede ver disparados sus conflictos de identidad. Por favor.
domingo, noviembre 14, 2004
LLUEVE AFUERA
(Hoy se registró el cambio de clima que estaba esperando).
Tigres quedó fuera de la Liguilla el futbol mexicano. Sorpresa: Veracruz encabeza la tabla general.
(Porque el frío es aliado de mi cerebro).
Confirmado: viajo a Monterrey el próximo viernes.
(Ha llovido toda la tarde).
Estaré fuera cuatro días.
(Y mis huesos son los primeros en saberlo).
(Hoy se registró el cambio de clima que estaba esperando).
Tigres quedó fuera de la Liguilla el futbol mexicano. Sorpresa: Veracruz encabeza la tabla general.
(Porque el frío es aliado de mi cerebro).
Confirmado: viajo a Monterrey el próximo viernes.
(Ha llovido toda la tarde).
Estaré fuera cuatro días.
(Y mis huesos son los primeros en saberlo).
sábado, noviembre 13, 2004
NARRADOR IGNORANTE
¿Es el escritor un reflejo de su época? Qué pendejada.
¿Está el autor de una época determinada condicionado por la realidad que le toca vivir? Qué pendejada.
Si eso fuera así, la especie humana seguiría disputando territorios a algunas especies de primates.
Más exacto sería decir que el pasado es un reflejo de la volatilidad atemporal de la mente humana. (Aunque, de escuchar semejante afirmación, tu abuelita seguramente moverá la cabeza como péndulo en señal de negación, y lamentará el hecho de que tu madre haya abandonado las actividades domésticas en busca de empleo).
Lo que pensamos no es lo que fuimos. Ni siquiera es lo que somos. Es un estado de pensamiento nuevo: lo que potencialmente puede ser, algo impredecible. Por eso, sobre este tema no tengo "últimas palabras".
¿Qué hora es?
¿Es el escritor un reflejo de su época? Qué pendejada.
¿Está el autor de una época determinada condicionado por la realidad que le toca vivir? Qué pendejada.
Si eso fuera así, la especie humana seguiría disputando territorios a algunas especies de primates.
Más exacto sería decir que el pasado es un reflejo de la volatilidad atemporal de la mente humana. (Aunque, de escuchar semejante afirmación, tu abuelita seguramente moverá la cabeza como péndulo en señal de negación, y lamentará el hecho de que tu madre haya abandonado las actividades domésticas en busca de empleo).
Lo que pensamos no es lo que fuimos. Ni siquiera es lo que somos. Es un estado de pensamiento nuevo: lo que potencialmente puede ser, algo impredecible. Por eso, sobre este tema no tengo "últimas palabras".
¿Qué hora es?
viernes, noviembre 12, 2004
DETALLES SUELTOS
Algunas las personas han planteado que acceder a mi sistema de comentarios es problemático. Algo anda mal, supongo. Habrá que cambiarlo. ("Humphrey, de paso cambia también tus comentarios").
Ayer vi de nuevo Pelotón. La película arrastra muchos problemas de verosimilitud pero, sobre todo, no puede librarse de un cierto realismo americano que permea en mucho del celuloide hollywoodense. Realismo descarnado, atento al detalle que permite la tecnología fílmica y que favorece la taquilla antes que nada. (Y qué queríamos por 38 pesos -el miércoles es dos por uno-.
"El narcotraficante viajaba en una Lobo"... no existe concordancia de género entre el artículo y el sustantivo, dice el procesador de palabras... habrá que actualizarlo.
No dejes para mañana lo que puedas hacer tú solo. (No le entendí).
El día del Juicio Final habrá excusados portátiles estratégicamente distribuidos entre las colas (lleven papel).
Nadie en su sano juicio iniciaría un texto con "Nadie en su sano juicio..."
Hoy es el día del cartero, ese oficio moribundo.
Mi hermano cumple años hoy. Los mismos que yo tenía cuando llegué hace casi cinco años a Beautyfulville. Felicidades (a mi hermano).
Dentro de 100 años no habrá nada que lamentar. Qué apuestan.
Escribo un artículo sobre Abigael Bohórquez, hombre de pocas palabras y muchos versos.
Elaboro también una charla imaginaria entre Brecht y Lukács; la escena se desarrolla en un club de ajedrez de Praga. Terminan ahogados (modalidad de empate).
La Celestina es una novela escondida en una obra de teatro irrealizable.
Buen fin de semana. Ténganlo.
Algunas las personas han planteado que acceder a mi sistema de comentarios es problemático. Algo anda mal, supongo. Habrá que cambiarlo. ("Humphrey, de paso cambia también tus comentarios").
Ayer vi de nuevo Pelotón. La película arrastra muchos problemas de verosimilitud pero, sobre todo, no puede librarse de un cierto realismo americano que permea en mucho del celuloide hollywoodense. Realismo descarnado, atento al detalle que permite la tecnología fílmica y que favorece la taquilla antes que nada. (Y qué queríamos por 38 pesos -el miércoles es dos por uno-.
"El narcotraficante viajaba en una Lobo"... no existe concordancia de género entre el artículo y el sustantivo, dice el procesador de palabras... habrá que actualizarlo.
No dejes para mañana lo que puedas hacer tú solo. (No le entendí).
El día del Juicio Final habrá excusados portátiles estratégicamente distribuidos entre las colas (lleven papel).
Nadie en su sano juicio iniciaría un texto con "Nadie en su sano juicio..."
Hoy es el día del cartero, ese oficio moribundo.
Mi hermano cumple años hoy. Los mismos que yo tenía cuando llegué hace casi cinco años a Beautyfulville. Felicidades (a mi hermano).
Dentro de 100 años no habrá nada que lamentar. Qué apuestan.
Escribo un artículo sobre Abigael Bohórquez, hombre de pocas palabras y muchos versos.
Elaboro también una charla imaginaria entre Brecht y Lukács; la escena se desarrolla en un club de ajedrez de Praga. Terminan ahogados (modalidad de empate).
La Celestina es una novela escondida en una obra de teatro irrealizable.
Buen fin de semana. Ténganlo.
jueves, noviembre 11, 2004
EL SABOR DE LA VIDA
...Tengo cierta animadversión por la comida chatarra, pero: ¿han probado los Runners de Barcel?
.
...En cuestión de sabores tendemos a guiarnos por paradigmas ancestrales y mostramos reticencia a aceptar platillos ajenos a nuestro menú gustativo. Sí, claro, aceptamos la comida china, la italiana, los churrascos argentinos y, desde luego, la parafernalia hotdoguera gringa.
.
...Pero aceptar sabores más sofisticados como la comida hindú, tailandesa o griega nos pone en aprietos. Muchos suelen rechazar la inclinación de degustar el pescado semicrudo de los japoneses, la carne tártara o aún los sofisticados platillos ibéricos.
.
...No es de extrañar que muchos de mis coterráneos norteños, acostumbrados al recio sabor salino de la carne asada o los mariscos frescos, se enfrenten a los refinados platillos franceses con un salero en la mano. Más aún, algunos fruncen el seño ante la menor provocación agridulce. Muchas veces se trata de atavismos geográficos, climáticos o étnicos.
.
...Hace algunos años, en la fronteriza ciudad de Mexicali, Baja California, un grupo de mexicanos invitamos a cenar comida china a un conferencista huésped gringo. El conferencista, un médico entrado en años con vasta experiencia epidemiológica, investigaba cómo prevenir y detener el contagio del SIDA. Para quienes no conocen la historia de Baja California, anotaremos que a principios del siglo XX tuvo lugar una importante migración de chinos en el noroeste de México y suroeste de los E.U., de ahí que la costa atlántica norteamericana sea beneficiada por algunas costumbres de los orientales, entre otras, la comida.
.
...Bien, es costumbre en los socorridos restaurantes orientales mexicalenses servir como entremés, junto a otros, un platillo elaborado a base de chiles güeritos tatemados (toreados les llaman por razones que explicaremos el 24 de diciembre) (*) aderezados con limón, sal y salsa de soya. Vale señalar que esos chiles son muy picosos y que se comen con las reservas del caso, acompañados de otro alimento. Bien, el caso es que el doctor, descuidadamente tomó el plato de chiles como si fuera para él solo y comenzó a comerse de dos mordidas los ocho chiles que había en el plato.
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...Pese a que en ese momento la charla del médico era interesantísima, pues versaba sobre los índices de contagio de SIDA que se detectaban en aquel momento en Africa y su comparación con los índices en Nueva York, no pudimos menos que sentir escalofrío cuando casi devora el primer chile de un solo bocado. Nuestro temor comenzó a difuminarse cuando, sin parar de hablar, daba cuenta de los pobres chiles sin acercarse siquiera un vasito de agua.
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...Son experiencias, hay que decirlo, que uno no alcanza a entender. Después supimos que el médico invitado era veterano de la guerra de Corea y que durante su servicio militar aprendió a comer no nomás picante, mostaza y otras lindezas vegetales del Oriente, sino también víboras crudas, ranas curtidas en cítricos e insectos asados con hierbas desconocidas. Aquel platillo de chiles güeritos resultó un verdadero manjar para el experimentado espectro gustativo del nebraskeño.
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...Chin, ya se acabaron los Runners.
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(*) El chile güerito es una variedad de color amarillo bastante picante que alcanza unos 12 centímetros de largo.
miércoles, noviembre 10, 2004
EL PESIMISMO, REMEDIO INFLABLE (PERDÓN, INFALIBLE)
Durante las últimas semanas he sido sometido a un ritmo de vida que me hace pensar que mi agenda cotidiana esta regida por fuerzas ajenas a mi voluntad. Soy azotado constantemente por el reloj, perseguido por el insomnio y me debato en la permanente sensación de que al día le faltan horas. En pocas palabras, padezco ansiedad, delirio de persecusión y paranoia; una mortal combinación de René Bejarano, Tatiana y George Bush.
No me explico de otra manera la sensible caída que ha tenido mi actividad bloguera en esta temporada. El trabajo musical en torno a la ópera dejó sin operación algunos sectores del hemisferio izquierdo de mi cerebro; luego vino el congreso de didáctica de la Literatura y la Lengua que me trajo dando vueltas por todo el campus con una raquítica dieta de galletas y café Combate. Si a esto agregamos que no he podido hacer esos acordeones tipo Tigres del Norte que acostumbro frente a la retahila de exámenes parciales, tendremos un mapa global de mi estado mental lastimero.
Como si lo anterior no fuera poco, cuando entro a mi casa percibo un fuerte olor a establo lechero, pues es tal la cantidad de sacos y chamarras que no he entregado a mis clientes que el humor de la piel alcanza aquí tintes rancheros. Ni siquiera he podido responder a la tumultuosa lista de e-mails que se aglutinan en mi correo y tengo abandonados proyectos como Hipertextos y el periódico mural de mi school; tampoco he enviado el texto con el que participaré en el encuentro de escribidores de la entidad.
En pocas palabras: mis proyectos escriturales actuales se reducen a una rigurosa elaboración de la lista del mandado y las cuentas por pagar. La cosa está tan a la baja que estoy pensando seriamente meter este post como el primer capítulo de una novela que titularé "Gutierritos reloaded".
Así están las cosas. Además, como casi no lo veo, cuando llego a casa, mi marciano favorito me pregunta que si cómo me fue de viaje, pobre. La chica superpoderosa, más sagaz, me recibe con los pants del año pasado puestos, le quedan tan cortos que parecen shorts, nomás se ríe.
Viendo este sombrío panorama, amigos, busco entre mis galerías oníricas un remedio creativo a las circunstancias. Espero encontrarlo.
¿Qué hora es?
Durante las últimas semanas he sido sometido a un ritmo de vida que me hace pensar que mi agenda cotidiana esta regida por fuerzas ajenas a mi voluntad. Soy azotado constantemente por el reloj, perseguido por el insomnio y me debato en la permanente sensación de que al día le faltan horas. En pocas palabras, padezco ansiedad, delirio de persecusión y paranoia; una mortal combinación de René Bejarano, Tatiana y George Bush.
No me explico de otra manera la sensible caída que ha tenido mi actividad bloguera en esta temporada. El trabajo musical en torno a la ópera dejó sin operación algunos sectores del hemisferio izquierdo de mi cerebro; luego vino el congreso de didáctica de la Literatura y la Lengua que me trajo dando vueltas por todo el campus con una raquítica dieta de galletas y café Combate. Si a esto agregamos que no he podido hacer esos acordeones tipo Tigres del Norte que acostumbro frente a la retahila de exámenes parciales, tendremos un mapa global de mi estado mental lastimero.
Como si lo anterior no fuera poco, cuando entro a mi casa percibo un fuerte olor a establo lechero, pues es tal la cantidad de sacos y chamarras que no he entregado a mis clientes que el humor de la piel alcanza aquí tintes rancheros. Ni siquiera he podido responder a la tumultuosa lista de e-mails que se aglutinan en mi correo y tengo abandonados proyectos como Hipertextos y el periódico mural de mi school; tampoco he enviado el texto con el que participaré en el encuentro de escribidores de la entidad.
En pocas palabras: mis proyectos escriturales actuales se reducen a una rigurosa elaboración de la lista del mandado y las cuentas por pagar. La cosa está tan a la baja que estoy pensando seriamente meter este post como el primer capítulo de una novela que titularé "Gutierritos reloaded".
Así están las cosas. Además, como casi no lo veo, cuando llego a casa, mi marciano favorito me pregunta que si cómo me fue de viaje, pobre. La chica superpoderosa, más sagaz, me recibe con los pants del año pasado puestos, le quedan tan cortos que parecen shorts, nomás se ríe.
Viendo este sombrío panorama, amigos, busco entre mis galerías oníricas un remedio creativo a las circunstancias. Espero encontrarlo.
¿Qué hora es?
lunes, noviembre 08, 2004
LENGUA Y LITERATURA
No le sacamos al parche si decimos que ser maestro de Literatura en un país renuente a la lectura exige traer el peto y el espaldar del Quijote y un hábito sobrepuesto de un monge franciscano (incluye gorro). Analizar los motivos que propician que nuestra Nación mantenga su distancia de las Letras no es un asunto sencillo y muchas veces tendemos a hacer generalizaciones baratas sobre el tema. Más aún, intentar definir estrategias para corregir el rumbo, enseñar la fenomenología de la lengua y promover el gusto por el producto literario a las generaciones en edad escolar presenta un reto apenas acometible por la Legión de Superhéroes.
Para enfrentar esa Hidra, en Beautyfulville coincideron la Universidad y el Colegio de Bachilleres, con apoyo de diversas instituciones, para desvelarnos, del 1 al 5 de noviembre, en el Primer Congreso Internacional de Didáctica de la Lengua y la Literatura. Los organizadores, en su mayoría maestros golpeados por la realidad, en un gesto de agradecimiento, dedicaron el Coloquio a la maestra emérita de la Unison, Josefina de Ávila Cervantes, una profesora que, pese a sus setenta años, sigue tildando de ignorantes a sus alumos. Esta profesora me cayó muy bien porque, además de peinar tantas canas como yo, cita con inusual flagrancia a María Callas, Descartes, Platón, y Aristóteles. Estos desplantes no hacen sino despertar aplausos del auditorio.
No le sacamos al parche si decimos que ser maestro de Literatura en un país renuente a la lectura exige traer el peto y el espaldar del Quijote y un hábito sobrepuesto de un monge franciscano (incluye gorro). Analizar los motivos que propician que nuestra Nación mantenga su distancia de las Letras no es un asunto sencillo y muchas veces tendemos a hacer generalizaciones baratas sobre el tema. Más aún, intentar definir estrategias para corregir el rumbo, enseñar la fenomenología de la lengua y promover el gusto por el producto literario a las generaciones en edad escolar presenta un reto apenas acometible por la Legión de Superhéroes.
Para enfrentar esa Hidra, en Beautyfulville coincideron la Universidad y el Colegio de Bachilleres, con apoyo de diversas instituciones, para desvelarnos, del 1 al 5 de noviembre, en el Primer Congreso Internacional de Didáctica de la Lengua y la Literatura. Los organizadores, en su mayoría maestros golpeados por la realidad, en un gesto de agradecimiento, dedicaron el Coloquio a la maestra emérita de la Unison, Josefina de Ávila Cervantes, una profesora que, pese a sus setenta años, sigue tildando de ignorantes a sus alumos. Esta profesora me cayó muy bien porque, además de peinar tantas canas como yo, cita con inusual flagrancia a María Callas, Descartes, Platón, y Aristóteles. Estos desplantes no hacen sino despertar aplausos del auditorio.
Que se le va a hacer.
Bueno, el caso es que alrededor de cincuenta maestros, psicólogos, investigadores, pedagogos, historiadores y críticos literarios provenientes de España, Venezuela, Colombia y Chile, así como de diversas entidades de la República, echaron la carne al asador en un inusual diálogo que tuvo como ingredientes muchas experiencias y propuestas acerca de la enseñanza de nuestro idioma y la Literatura universal.
No sé ustedes pero a mí se me antoja en este momento del partido, una pregunta crucial. ¿Por qué no leen los estudiantes? Ni siquiera nos atrevemos a saberlo, pero la respuesta parece vislumbrarse si extendemos la misma pregunta a los maestros de educación básica, a burócratas y amas de casa, a trabajadores, profesionistas y al propio presidente Fox. ¿Por qué no leemos?
No sé ustedes pero a mí se me antoja en este momento del partido, una pregunta crucial. ¿Por qué no leen los estudiantes? Ni siquiera nos atrevemos a saberlo, pero la respuesta parece vislumbrarse si extendemos la misma pregunta a los maestros de educación básica, a burócratas y amas de casa, a trabajadores, profesionistas y al propio presidente Fox. ¿Por qué no leemos?
Sepa la chingada.
La doctora Gloria Bordons, de la Universidad de Barcelona, erudita literaria y, para acabar pronto, chingona en la materia, planteó en su conferencia magistral la necesidad de analizar el contexto en que se desarrolla el fenómeno de la lectura y la escritura con una lupa marca Pegaso, y propuso algunas estrategias que han arrojado interesantes resultados en su país y que nosotros desconocemos por tarados.
Si partimos de que el fenómeno de la lectura obedece a principios formativos cuya sede mundial son las relaciones interfamiliares y la educación básica: preescolar, primaria y secundaria, los responsables podrían enfocar sus baterías a cambiar los paradigmas de esas instituciones sacrosantas: la familia y la educación básica.
La doctora Gloria Bordons, de la Universidad de Barcelona, erudita literaria y, para acabar pronto, chingona en la materia, planteó en su conferencia magistral la necesidad de analizar el contexto en que se desarrolla el fenómeno de la lectura y la escritura con una lupa marca Pegaso, y propuso algunas estrategias que han arrojado interesantes resultados en su país y que nosotros desconocemos por tarados.
Si partimos de que el fenómeno de la lectura obedece a principios formativos cuya sede mundial son las relaciones interfamiliares y la educación básica: preescolar, primaria y secundaria, los responsables podrían enfocar sus baterías a cambiar los paradigmas de esas instituciones sacrosantas: la familia y la educación básica.
Bueno, no se trata de aburrirlos pero, en esa dirección, algunos maestros de Español y Literatura plantearon que la obsesiva atención que se presta a la ortografía, la puntuación y la sintaxis en la formación temprana del estudiante, redunda en un distanciamiento con la lengua y la lectura. ¡Dios mío!, exclamé yo cuando escuché eso y recordé al mismo tiempo que a mi marciano favorito le exigen en pleno tercer año de primaria que relate el cuento de la cigarra y la hormiga y ¡que respete los guiones largos!
¿Cómo es eso? ¿Cómo le piden, los idiotas que elaboran los libros de texto, que un pequeño monstruo de 8 años, experto en la simbología de Yugui-o, en la terminología sorprendente de Bob Esponja y los pormenores de las tres versiones asequibles de Age of Empires, utilice adecuadamente los guiones largos propios de los diálogos?.
No la jodan. ¿Sabes qué? No mamen.
Bueno, pues los teachers interesados en la sanidad mental de sus estudiantes, explicaron cómo desarrollar novedosas experiencias en las que se propicia, sobre aquellos aspectos reglamentarios de la Lengua, la capacidad imaginativa y creativa del alumno.
Se fueron por aquí: Privilegiar la producción de textos breves, cuentos, poemas, etcétera, es decir, el desarrollo de ideas y el ensayo de formas cada vez más complejas de pensamiento por parte del estudiante, antes que la rigidez de las normas, lo que parece introducir nuevos horizontes en la enseñanza de nuestra lengua y su utilidad. (Hemos aprendido la utilidad de la inutilidad de la Literatura -si no le agarran, lean a R. Barthes-).
Un profe que me cayó rebien, Francisco René Bojórquez, de la Universidad Autónoma de Sinaloa, que pese a conocer a Francisco Alcaraz y a César López Cuadras no ha perdido la razón, planteó enfáticamente en su ponencia: “¡Ya basta de la ortografía!” Luego se destapó y vomitó su valiosa experiencia para desarrollar la capacidad de redacción y creación literaria con estudiantes de bachillerato. Las reglas son importantes, señala, pero propone responsabilizar al estudiante por su ortografía (así se libera al maestro de un pedo hediondísimo que lo libera de acideces y broncas estomacales mayores y le permite concentrar esfuerzos en conducir al educando hacia territorios más emocionantes y prometedores -como el de la creación literaria y la redacción decorosa, esa que los propietarios de blogs ya dominan-).
Se fueron por aquí: Privilegiar la producción de textos breves, cuentos, poemas, etcétera, es decir, el desarrollo de ideas y el ensayo de formas cada vez más complejas de pensamiento por parte del estudiante, antes que la rigidez de las normas, lo que parece introducir nuevos horizontes en la enseñanza de nuestra lengua y su utilidad. (Hemos aprendido la utilidad de la inutilidad de la Literatura -si no le agarran, lean a R. Barthes-).
Un profe que me cayó rebien, Francisco René Bojórquez, de la Universidad Autónoma de Sinaloa, que pese a conocer a Francisco Alcaraz y a César López Cuadras no ha perdido la razón, planteó enfáticamente en su ponencia: “¡Ya basta de la ortografía!” Luego se destapó y vomitó su valiosa experiencia para desarrollar la capacidad de redacción y creación literaria con estudiantes de bachillerato. Las reglas son importantes, señala, pero propone responsabilizar al estudiante por su ortografía (así se libera al maestro de un pedo hediondísimo que lo libera de acideces y broncas estomacales mayores y le permite concentrar esfuerzos en conducir al educando hacia territorios más emocionantes y prometedores -como el de la creación literaria y la redacción decorosa, esa que los propietarios de blogs ya dominan-).
Ahora viene una pregunta obligada y cuestionadora: ¿Para qué invertir tanto tiempo en la ortografía si un procesador de palabras de la más modesta computadora puede señalar hasta un 90 % de los problemas ortográficos y sintácticos?
Ahora sí ya les cayó el veinte: La introducción de la computadora en la educación, es decir, la popularización de los medios electrónicos de comunicación (el internet, el chat, el correo electrónico y las páginas web -los putos blogs, pues-) está creando un curioso fenómeno en el que los jóvenes están más familiarizados que nunca con la lecto-escritura. Esto no viene sino a subrayar el hecho de que toda introducción es buena por naturaleza.
Ahora sí ya les cayó el veinte: La introducción de la computadora en la educación, es decir, la popularización de los medios electrónicos de comunicación (el internet, el chat, el correo electrónico y las páginas web -los putos blogs, pues-) está creando un curioso fenómeno en el que los jóvenes están más familiarizados que nunca con la lecto-escritura. Esto no viene sino a subrayar el hecho de que toda introducción es buena por naturaleza.
Pero bueno, el profesor Luis Alberto Soto, de la Unison, dijo artísticamente que el celebradísimo abandono de normas ortográficas en el chat constituye una “quema del mal humor” de las aparatosas reglas que el estudiante “sufre” en la enseñanza regular, lo que le permite lanzarse tras la frase "al infinito y más allá" (esto no lo dijo el profe, pero por ahí iba).
Así está la cosa, son nuevos los parámetros en los que se desarrolla el fenómeno de la lecto-escritura, como lo demuestra la proliferación creciente de bitácoras electrónicas personales (weblogs o blogs) entre jóvenes de 15 a 25 años (donde algunos rucos como yo se cuelan como la humedad). Se trata de sitios de Internet donde pueden editar y publicar de forma instantánea todo aquello que les venga en gana, miles de pendejadas e incluso buenas ideas, en un fenómeno de escritura personal más inédito que la certeza de quién fue tu padre.
Igualmente nuevas tendrán que ser también las estrategias para abordar el proceso de la enseñanza de la Literatura y la Lengua; nuevas como este mismo rollo infumable.
Buenas noches y disculpen la extensión de este problema. Dios sabe lo que hace.
domingo, noviembre 07, 2004
DOMINGO CONVALESCIENTE
Hoy a mediodía fuimos al hospital. No hubo necesidad siquiera de un diagnóstico, desde hacía varias semanas el enfermo pedía a gritos ser internado por el grave problema viral que lo transtornaba y que nos transtornaba también a nosotros.
Esperamos que mañana sea dado de alta y podamos postear como Dios manda. Por lo pronto, que tengan un plácido domingo.
p.s. Esta semana rebasamos las diez mil visitas desde el 31 de julio en que pusimos el contador, gracias a nuestros lectores por su terquedad, ojalá que no se olviden de regresar.
Hoy a mediodía fuimos al hospital. No hubo necesidad siquiera de un diagnóstico, desde hacía varias semanas el enfermo pedía a gritos ser internado por el grave problema viral que lo transtornaba y que nos transtornaba también a nosotros.
Esperamos que mañana sea dado de alta y podamos postear como Dios manda. Por lo pronto, que tengan un plácido domingo.
p.s. Esta semana rebasamos las diez mil visitas desde el 31 de julio en que pusimos el contador, gracias a nuestros lectores por su terquedad, ojalá que no se olviden de regresar.
sábado, noviembre 06, 2004
ESPAÑA, EL REINO DE NUNCA JAMÁS
España conquistó Mesoamérica, hay que decirlo. Si vemos las Cartas de Relación de Cortés o la Historia Verdadera de la Nueva España de Díaz del Castillo, nos enteramos de que estos individuos, en tanto cronistas, no tenían idea de lo que hacían (y menos de lo que escribían).
Nosotros, que hemos sido forzados a aprender la lengua muerta del metadiscurso, podemos inferir por lo que escriben, que estos amigos padecían de un grado alarmante de bipolaridad. De haber habido gente capacitada, esa enfermedad podría haberse tratado con relativo éxito y, de haberse seguido un tratamiento, quizá se hubiera encauzado de mejor forma el proceso parturiento de la colonización.
Bien, sabemos que la cosa no fue así, y que aventurar alguna hipótesis potencial desde una tribuna temporal inadecuada no lleva a ninguna parte.
Lo que hacían nuestros personajes, pese a todo, no era algo menor. Pero recapitulemos.
Luego de que ocurrió la repoblación de la Península Ibérica (llegaron ahí cuantas tribus y genes foráneos podían llegar), los naturales se mezclaron de tal forma que aquella región parecía una Torre de Babel ampliada y crecida. Producto de esta capirotada, se parió una raza decididamente navegable y exploradora.
Esa estirpe vino a América a continuar el fenómeno de la repoblación. Los españoles traían el mestizaje en el ADN (entiéndelo Tonatiuh) y vieron en las mujeres lugareñas un remanso de perpetuidad. (Pendejos, no sabían que habían encontrado la Eterna Fuente de la Juventud). Después vendría el bautismo.
Regresando al párrafo cinco, el consejo editorial de esta página aclara que, para evitar imprecisiones, la repoblación se refiere a toda la Europa Occidental –entendiendo el concepto desde el punto de vista geográfico únicamente- y señala que este fenómeno acaece (disculpen la dominguera) a partir del fin de la última glaciación.
Esta aclaración no es ociosa. Ya hemos indicado en otras especulaciones que nuestras hipótesis atienden a un origen común de la especie humana en un lugar tan remoto como África nororiental, en un momento tan lejano como 100,000 años antes de ya saben quien.
Quien no esté de acuerdo con esto, le damos la más cordial bienvenida al reino de nunca jamás, preámbulo para comenzar la historia de la humanidad a partir de Peter Pan.
España conquistó Mesoamérica, hay que decirlo. Si vemos las Cartas de Relación de Cortés o la Historia Verdadera de la Nueva España de Díaz del Castillo, nos enteramos de que estos individuos, en tanto cronistas, no tenían idea de lo que hacían (y menos de lo que escribían).
Nosotros, que hemos sido forzados a aprender la lengua muerta del metadiscurso, podemos inferir por lo que escriben, que estos amigos padecían de un grado alarmante de bipolaridad. De haber habido gente capacitada, esa enfermedad podría haberse tratado con relativo éxito y, de haberse seguido un tratamiento, quizá se hubiera encauzado de mejor forma el proceso parturiento de la colonización.
Bien, sabemos que la cosa no fue así, y que aventurar alguna hipótesis potencial desde una tribuna temporal inadecuada no lleva a ninguna parte.
Lo que hacían nuestros personajes, pese a todo, no era algo menor. Pero recapitulemos.
Luego de que ocurrió la repoblación de la Península Ibérica (llegaron ahí cuantas tribus y genes foráneos podían llegar), los naturales se mezclaron de tal forma que aquella región parecía una Torre de Babel ampliada y crecida. Producto de esta capirotada, se parió una raza decididamente navegable y exploradora.
Esa estirpe vino a América a continuar el fenómeno de la repoblación. Los españoles traían el mestizaje en el ADN (entiéndelo Tonatiuh) y vieron en las mujeres lugareñas un remanso de perpetuidad. (Pendejos, no sabían que habían encontrado la Eterna Fuente de la Juventud). Después vendría el bautismo.
Regresando al párrafo cinco, el consejo editorial de esta página aclara que, para evitar imprecisiones, la repoblación se refiere a toda la Europa Occidental –entendiendo el concepto desde el punto de vista geográfico únicamente- y señala que este fenómeno acaece (disculpen la dominguera) a partir del fin de la última glaciación.
Esta aclaración no es ociosa. Ya hemos indicado en otras especulaciones que nuestras hipótesis atienden a un origen común de la especie humana en un lugar tan remoto como África nororiental, en un momento tan lejano como 100,000 años antes de ya saben quien.
Quien no esté de acuerdo con esto, le damos la más cordial bienvenida al reino de nunca jamás, preámbulo para comenzar la historia de la humanidad a partir de Peter Pan.
viernes, noviembre 05, 2004
TRANSDIARIO
-Quítale el anillo, -dice ella.
Apenas puedo hacerlo porque el rigor mortis es una aduana inevitable y estamos ahí. Aún está caliente pero no hay signos vitales, quizá su gesto... pero éste también se está yendo. El médico acude a la circunstancia y cierra aquellos ojos de aceituna que no olvido, me llama y me toma del hombro. "Ahora eres el jefe de la familia". No deseo esa responsabilidad pero el doctor me ve fijamente a los ojos y ahora me toma por los dos hombros. No puedo escabullirme aunque mi mente ya ha encontrado una puerta de escape entre los llantos.
El teléfono empieza a trabajar y los oídos de muchos parientes se niegan a escuchar la noticia. Hay que decírselos, como sea. Viene el pesado somnífero del papeleo. Pasa unos minutos y es sacado de la casa en una bolsa negra. No volverá. Lo sé.
-Jamás volveremos a verlo, -dice ella.
Lo creo porque es un hecho incuestionable. El acta estará lista en un momento y no queda más que escoger un ataud decoroso. Ninguno lo es. Pero ahora estoy siendo llevado de la mano por un misterioso ritual que no permite distracciones. Soy el jefe de la familia, está claro. No hay más. Lo soy.
Será un día largo, mañana iremos a dar un paseo detrás de la carroza. Visitaremos el plantel donde enseñaba las cordilleras nacionales, los ríos más caudalosos y como ser árbitro en un partido de basquetbol. Lo despedirán con una bandera a media asta y el sordo sonar de unos tambores escolares. Luego marcharemos en una larga fila de pena hasta el sitio último. Ahí hablarán sus compañeros, los que quedan. Dirán cosas habituales que no tardaré en olvidar porque mi deber es llorar con el resto de familiares y echar flores sobre el féretro, antes de que depositen la arena suelta del desierto sobre su despedida.
No quedará sino regresar y conformarnos con la sombra de su ausencia.
Por ahora tengo que ver que haya café suficiente y que las coronas de flores se coloquen junto al pequeño altar donde ahora reza doña María unos Aves Marías que apenas alcanzo a distinguir.
-¿Le pusieron los zapatos negros?
-Sí, mamá, y también el escapulario.
El llanto no se va.
Es el 5 de noviembre de 1974.
Treinta años, apenas, la orfandad es un delicado tatuaje.
jueves, noviembre 04, 2004
REMEDOS, LA BELLA
Escribiría algo si me fuera dado, pero como no me es dado, no escribo. Sólo hago como que escribo. Pero caigo en cuenta que cuando escribo, no hago sino hacer como que escribo, es decir, no ejerzo realmente la escritura, unicamente un remedo.
Es bueno pues, que mis lectores sepan que lo que leen aquí es un remedo, un remedo de escritura. Habrá mejores tiempos, ojalá, en que yo escriba algo que no suene tan redundante, en que escriba quizá un remedo original.
Escribiría algo si me fuera dado, pero como no me es dado, no escribo. Sólo hago como que escribo. Pero caigo en cuenta que cuando escribo, no hago sino hacer como que escribo, es decir, no ejerzo realmente la escritura, unicamente un remedo.
Es bueno pues, que mis lectores sepan que lo que leen aquí es un remedo, un remedo de escritura. Habrá mejores tiempos, ojalá, en que yo escriba algo que no suene tan redundante, en que escriba quizá un remedo original.
miércoles, noviembre 03, 2004
DESAYUNANDO PARANOIA
En cosa de lectores, este país está en la ruina. La situación es alarmante especialmente por las consecuencias que arroja para este blog. Una buena parte de nuestros lectores son extranjeros que, pese a la avalancha de regionalismo, sinsentidos y chovinismo a ultranza que de aquí escurre, regresan una y otra vez. Eso podría suponer, por ejemplo, que fuera de México la esperanza es un sentimiento que se cultiva. Pero no es así. Quien escribe siempre está pensando en un lector potencial. En ocasiones, el lector potencial no es más que la sombra de las paranoias de quien escribe.
En cosa de lectores, este país está en la ruina. La situación es alarmante especialmente por las consecuencias que arroja para este blog. Una buena parte de nuestros lectores son extranjeros que, pese a la avalancha de regionalismo, sinsentidos y chovinismo a ultranza que de aquí escurre, regresan una y otra vez. Eso podría suponer, por ejemplo, que fuera de México la esperanza es un sentimiento que se cultiva. Pero no es así. Quien escribe siempre está pensando en un lector potencial. En ocasiones, el lector potencial no es más que la sombra de las paranoias de quien escribe.
martes, noviembre 02, 2004
ESPAÑA, EL REINO DE NUNCA JAMÁS
España conquistó Mesoamérica, hay que decirlo. Si vemos las Cartas de Relación de Cortés o la Historia Verdadera de la Nueva España de Díaz del Castillo, nos enteramos de que estos individuos, en tanto cronistas, no tenían idea de lo que hacían (y menos de lo que escribían).
Nosotros, que hemos sido forzados a aprender la lengua muerta del metadiscurso, podemos inferir por lo que escriben, que estos amigos padecían de un grado alarmante de bipolaridad. De haber habido gente capacitada, esa enfermedad podría haberse tratado con relativo éxito y, de haberse seguido un tratamiento, quizá se hubiera encauzado de mejor forma el proceso parturiento de la colonización.
Bien, sabemos que la cosa no fue así, y que aventurar alguna hipótesis potencial desde una tribuna temporal inadecuada no lleva a ninguna parte.
Lo que hacían nuestros personajes, pese a todo, no era algo menor. Pero recapitulemos.
Luego de que ocurrió la repoblación de la Península Ibérica (llegaron ahí cuantas tribus y genes foráneos podían llegar), los naturales se mezclaron de tal forma que aquella región parecía una Torre de Babel ampliada y crecida. Producto de esta capirotada, se parió una raza decididamente navegable y exploradora.
Esa estirpe vino a América a continuar el fenómeno de la repoblación. Los españoles traían el mestizaje en el ADN (entiéndelo Tonatiuh) y vieron en las mujeres lugareñas un remanso de perpetuidad. (Pendejos, no sabían que habían encontrado la Eterna Fuente de la Juventud). Después vendría el bautismo.
Regresando al párrafo cinco, el consejo editorial de esta página aclara que, para evitar imprecisiones, la repoblación se refiere a toda la Europa Occidental –entendiendo el concepto desde el punto de vista geográfico únicamente- y señala que este fenómeno acaece (disculpen la dominguera) a partir del fin de la última glaciación.
Esta aclaración no es ociosa. Ya hemos indicado en otras especulaciones que nuestras hipótesis atienden a un origen común de la especie humana en un lugar tan remoto como África nororiental, en un momento tan lejano como 100,000 años antes de ya saben quien.
Quien no esté de acuerdo con esto, le damos la más cordial bienvenida al Reino de Nunca Jamás, preámbulo para comenzar la historia de la humanidad a partir de Peter Pan.
España conquistó Mesoamérica, hay que decirlo. Si vemos las Cartas de Relación de Cortés o la Historia Verdadera de la Nueva España de Díaz del Castillo, nos enteramos de que estos individuos, en tanto cronistas, no tenían idea de lo que hacían (y menos de lo que escribían).
Nosotros, que hemos sido forzados a aprender la lengua muerta del metadiscurso, podemos inferir por lo que escriben, que estos amigos padecían de un grado alarmante de bipolaridad. De haber habido gente capacitada, esa enfermedad podría haberse tratado con relativo éxito y, de haberse seguido un tratamiento, quizá se hubiera encauzado de mejor forma el proceso parturiento de la colonización.
Bien, sabemos que la cosa no fue así, y que aventurar alguna hipótesis potencial desde una tribuna temporal inadecuada no lleva a ninguna parte.
Lo que hacían nuestros personajes, pese a todo, no era algo menor. Pero recapitulemos.
Luego de que ocurrió la repoblación de la Península Ibérica (llegaron ahí cuantas tribus y genes foráneos podían llegar), los naturales se mezclaron de tal forma que aquella región parecía una Torre de Babel ampliada y crecida. Producto de esta capirotada, se parió una raza decididamente navegable y exploradora.
Esa estirpe vino a América a continuar el fenómeno de la repoblación. Los españoles traían el mestizaje en el ADN (entiéndelo Tonatiuh) y vieron en las mujeres lugareñas un remanso de perpetuidad. (Pendejos, no sabían que habían encontrado la Eterna Fuente de la Juventud). Después vendría el bautismo.
Regresando al párrafo cinco, el consejo editorial de esta página aclara que, para evitar imprecisiones, la repoblación se refiere a toda la Europa Occidental –entendiendo el concepto desde el punto de vista geográfico únicamente- y señala que este fenómeno acaece (disculpen la dominguera) a partir del fin de la última glaciación.
Esta aclaración no es ociosa. Ya hemos indicado en otras especulaciones que nuestras hipótesis atienden a un origen común de la especie humana en un lugar tan remoto como África nororiental, en un momento tan lejano como 100,000 años antes de ya saben quien.
Quien no esté de acuerdo con esto, le damos la más cordial bienvenida al Reino de Nunca Jamás, preámbulo para comenzar la historia de la humanidad a partir de Peter Pan.
TAUTOLOGÍAS
Nos da miedo pensar que estamos solos. Por eso inventamos la Historia, porque queremos revivir a los muertos y nos tatuamos fechas y nombres con ese fin… así pretendemos liberarnos del olvido. Pero fallamos.
Concientes de la soledad, sospechamos que pasaremos inadvertidos y por eso inventamos la Literatura. Ilusos. Creemos que eso nos salvará de lo inevitable y que nuestra huella quedará impresa de alguna forma. Pero fallamos.
Luego nos percatamos de la falla y caemos en un desvarío. Entonces inventamos la Crítica Literaria y nos desvivimos por demostrar que somos un ente criticable, algo vivo. Pero fallamos.
Entonces, resignados a que nadie nos entiende, creamos la Didáctica.
Concientes de la soledad, sospechamos que pasaremos inadvertidos y por eso inventamos la Literatura. Ilusos. Creemos que eso nos salvará de lo inevitable y que nuestra huella quedará impresa de alguna forma. Pero fallamos.
Luego nos percatamos de la falla y caemos en un desvarío. Entonces inventamos la Crítica Literaria y nos desvivimos por demostrar que somos un ente criticable, algo vivo. Pero fallamos.
Entonces, resignados a que nadie nos entiende, creamos la Didáctica.
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