domingo, julio 19, 2009

LENGUAS DE GATO
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___Ciertos proyectos de escritura han absorbido el tiempo libre de que dispongo. No he querido subir al blog los textos que generalmente escribo y publico aquí primero, la razón es muy simple: según la ley de derechos de autor los textos inéditos son aquellos que no han sido publicados en ninguna forma, ni en papel ni electrónicamente, incluso ni verbalmente. La idea de llevar a concurso algunos de esos textos me obliga a mantenerlos guardados. Me parece una exageración pero creo que las grandes editoriales tienen que ver con el sentido que adopta esta determinación y algo tiene que ver en el espíritu de dicha ley el fantasma del plagio que ronda a quienes escriben, al menos quienes escriben bien.
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___Entonces aprovecharé para relatar algo importante. Apareció un ratón en mi cocina. Se había delatado con ruiditos minúsculos en el sitio predilecto de los ratones: el horno, pero no había aparecido evidencia visible de su presencia hasta que se dejaron ver cagarrutas, un término cuyo sentido es fácil advertir. Eran pequeñísimas pero no invisibles. Para la Socia, especialista en los detalles no pasaron inadvertidas. Cuando me enteré de que había pruebas irrefutables de la presencia del roedor tomé los bártulos y la actitud de Monsieur Dupin para averiguar dónde podría alojarse. El horno de una estufa, sabrán tiene recovecos inapreciables para el ojo humano. De alguna manera el horno de una estufa es un misterio y eso lo sabe todo aquel que tuvo una abuela. Para los ratones un horno es un palacio, con rutas de escape, túneles de acceso a otros muebles de la cocina, agujeros secretos y, particularmente, un material aislante fibroso con aspecto de borra de colchón que los pequeños mamíferos no dudan en reacondicionar para hacer confortables nidos de amor, apareamiento y obstetricia.
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___No exagero, para la mayoría de los humanos el horno es un misterio. En nuestro universo de prisas y agendas sobrecargadas, el horno es una pieza de ornato, se utiliza apenas en ocasiones especiales como Navidad o Año Nuevo, especialmente si consideramos que en regiones como la mía las temperaturas durante seis meses son digamos inapropiadas para pensar en estar encendiendo el horno. En su interior suelen guardarse ollas y sartenes de uso poco frecuente. Tal es el caso.
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___Cuando observé lo diminuto de los desechos del roedor supe que se trataba únicamente de un animal, así que pensé en dos opciones: se trata de un ratón grande con problemas de estreñimiento o, definitivamente, es un especímen pequeño que entró a este domicilio con fines exploratorios, pensando, tal vez, en fundar con sus familiares y amigos una colonia aquí.
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___Décadas atrás, estos problemas se resolvían con las míticas trampas de ratón. Se trata de extraños artefactos compuestos por una base de madera y un retén activado por un resorte que captura al animal cuando éste toca el cebo que se coloca en el centro de la trampa. La energía inercial contenida hacía volar la trampa por los aires con todo y ratón, de modo que muchas veces uno se percataba del momento crucial. Hoy en día la tecnología ha creado sistemas de captura menos ruidosos pero no menos efectivos. Me refiero a las llamadas "lenguas de gato", trampas aparentemente inofensivas que consisten en una placa de plástico con un poderoso gel adhesivo que retiene a los roedores atraídos por el olor que se agrega como cebo. Lo cruel de esta trampa es que, conforme lucha por liberarse, la presa se adhiere cada vez de una forma más espantosa.
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___Coloqué estratégicamente una de estas lenguas en el interior del horno y no pasó más de media hora para que se dejaran oir unos agudos chillidos desde el horno. El animalillo era, en efecto, pequeño, lo que me hizo descartar la hipótesis del estreñimiento. El resto de la historia se puede deducir. Una segunda lengua quedó ahí a la espera de atrapar algún otro ratón. No hubo tal, lo que vino a confirmar la idea del ratón explorador.
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___Ah, otra cosa: le entregaron a Guillermo Padrés la constancia de mayoría como gobernador electo del Estado de Sonora. Me pregunto si él irá a utilizar también las "lenguas de gato".
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8 comentarios:

Ministry of Silly Walks dijo...

Yo le ofrecí a mi madre el uso de mi gato cuando se le presentó el mismo problema que a ti. Llevé a mi gato y Lucky se emocionó con el olor ratuno de los muebles de la cocina, pero más con la diversión que prometían tantos gavetas abiertas y vacías. Sin embargo, como un profesional, se sentó y esperó. Mi madre no entiende que la caza de un ratón es un acto de paciencia y resistencia. Corrió a mi gato y se compró una trampa para ratón, que si bien, más lenta para trabajar, al término de su oficio pudieron llevar a depositar al adolorido ratón a un campo cercano para que fundara su colonia donde no hubiera sartenes que cagarrutear.

nacho dijo...

Jajaja, bueno, siempre he sido apasionado de los gatos. Mi abuelo tenía un abarrote donde vendía menudeo y siempre criaba gatos para evitar que los ratones inundaran las bodegas. Ahora no tengo gato pues la Socia los detesta... qué se le va a hacer. Beso... nacho m

Katrina Amorob dijo...

Algo parecido nos sucedió en casa. Una noche vimos correr un ratón negro, otro día uno gris pálido y otro uno negro con motas grises. El misterio de los ratones multicolores quedó resuelto cuando observamos al gato meter a la casa otro ratón de un color distinto.

Claro que hablamos con el gato y le explicamos que debía matarlos, comerlos, echarlos... pero no traerlos a casa.

El gato aún asiste al psiquiatra.

Saludos

nacho dijo...

Ja, Katrina, está mejor tu historia. Gracias por venir...
nacho m.

mar adentro dijo...

¿Y si con esa lengua de gato acabaste con un pequeño descendiente de Ratatouille? A lo mejor les hubiera preparado una deliciosa sopa de cebolla.

El verano y la época de lluvias tiene ese único inconveniente para mí: los roedores buscan lugares secos y más seguros donde habitar. Tengo lenguas de gato guardadas en la despensa por si les da por aparecer.

J. dijo...

Buahhh!! Las lenguas de gato son terribles y lentos instrumentos de muerte. Pobre ratón.

En cambio, La Mancha Voraz, mi gata veloz, hace gala de una rapidez misericordiosa en eso de la matada, cuando de defender el horno se trata. Cuando quieras te la presto por unos días, previo compromiso de La Socia de tratarla bien :D

Oye Mr. Bloggart, cuenta acerca del evento del 13, 14 y 15 de agosto en la Biblioteca de Beautifulville, pls. Interésame muchísimo...

Saludos

J.

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Buena historia con una narrativa atrapante.
bastante graciosos eso de Guillermo Padrés para atrapar a otro tipo de ratones

Saludos

Celia

nacho dijo...

Lorena, J, Celia, gracias por venir a este sitio y comentar...

un abrazo... nacho mondaca