domingo, marzo 23, 2008

INTERLUDIO
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PACO LUNA RELOADED
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___Francisco Luna volvió a la carga con nuevo material poético arrancado del barrio de El Mariachi, su barrio bravo. Historia Regional de la Infancia (leyendas de El Marichi y un besibolista famoso) es un repaso por los amigos vivos, muertos y entabicados, por los recovecos de una infancia en breña entre los cerros pelones de un Hermosillo que observa con incredulidad el embate de la globalización.
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___Al Paco lo conocí a principios de los setenta en la legendaria preparatoria de la Universidad de Sonora. Compartíamos los gises y los mesabancos en un salón que daba al Gimnasio. Por entonces, cualquier árbol del plantel era portería donde guardábamos tributo a los héroes del Mundial México 70. Luego dejamos de vernos 30 años y nos reencontramos en los pasillos de la escuela de Letras, hermanados por el ácido úrico, las canas reacias y un ejército de anécdotas.
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___Si algo caracteriza la obra poética y ensayística de Luna, mejor conocido en el circuito letrífero y caguamero como el Paco Moon (o el Pacomún), es su defensa del lenguaje popular, su arraigo en el baldío de un caló que escurre entre las cañadas y el lomerío, entre los barrios apeñuscados y la vida al filo de una legalidad que se antoja dispareja. Pero el de Luna no es un estilo improvisado; detrás de la fachada de los 22 poemas que componen esta Historia Regional hay un ritmo taladrante, trabajado con oficio y palofierro; sus referencias extratextuales conviven ahí, despacito y semiocultas en los mezquites y la polvareda del beisbol
llanero, en el hit parade de los setentas donde Frank Zappa y Bob Dylan suben por la escalera de Jimmy Page y Robert Plant hasta las casas empinadas de El Mariachi para armar el party entre el polvo y el humo de la noche.
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___Los personajes de Luna van apareciendo uno por uno en un line-up poético donde los brochazos de la cultura popular van desde la urbe estadounidense hasta el margen cerreño desde donde se ubica un yo lírico socarrón, freak y freático. Paulino Montes, el Chato Peraza, el Kiki Morales y otros tantos compitas que desfilan entre los versos del Pacomún, tiran barra y toman sodas después de sudar la gota gorda. Seres de este mundo, sombras de carne y hueso que alternan con Toña la Negra y Javier Solís, que añoran las sesiones de box y lucha y se enardecen con el Santo o Vicente Saldiuvas. Desde la sudorosa ubicuidad del tatuaje, la Virgen y Jesús Cristo son testigos de reventones y apañes, de redadas y juegos que se deciden en el último out con un bat cacarizo.
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___Borges, los hermanos Karamazov, George Harrison y San Martín de Porres llegan al barrio para hacer la reta y medirse con el Henry, el tío Teco y el Kachi en un billar donde el paño tiene cicatrices y los tacos son jorobas de camello. El Aleph es un embudo en El Mariachi donde confluyen los que se fueron y regresan para enterarse de que uno de ellos ya no está (y ni pedo, es el camino que todos vamos a recorrer) , o que otro pernocta en el Gran Hotel de la ciudad en espera de sentencia. Cuando te hablen de amor y de ilusiones, repórtate con el jatodoguero y acuérdate de que profetas hay en todas las esquinas. No te claves cuando te despeluchen en el pool y amárrate de los camaradas porque de ellos será el reino de los ciegos.
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___Por ahí va la nueva producción del Luna, como una extensión íntima de El polvo que tú levantes, Tres de asada y La Cruz de la Parroquia, una versión recargada que Editorial Oasis saca a orear al sol para que sepas que la poesía no es jactancia pequeño-burguesa. Dios ha de guardar a los poetas del barrio.
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3 comentarios:

Analilia dijo...

Ismael Mercado: Alterego de Dios en las cantinas.
En uno de sus poemas. Me tocó escucharlo en su presntación.
Saludos Nacho, un abrazo.

Fenech dijo...

¡Dios, las distancias y conjunciones de un tiempo-espacio que me es conocido pero a la vez extremadamente ajeno... !

la universidad ha cambiado las partes de su rostro (lo que fue la prepa, la escuela de derecho, el gym, ahora matematicas, fisica, y artes) después de 30 años, los preparatorianos se hiciero maestros... para mi el paco siempre ha sido así, el otro, del otro lado, siempre, hasta en la fiesta él es "el maestro"... claro, uno muy particular... y después de leer tu post, dan ganas de conocer al personaje que describes...

chale, algun día, alguien hablará asi de mi, "de la maestra", ¿a poco fue tan joven usted? jajajaja

besitos, nacho, nos vemos en la tarde...

nacho dijo...

Ana Lilia: gracias por asomarte por aquí y por tu comentario. Vi tu reseña en la galería de Andante. Un beso.

Fenech: Es verdad, ha habido muchos cambios desde entonces en la Uni, pero eso es historia, je. Gracias por echar un ojo por aquí.
Un beso y nos vemos...