miércoles, agosto 26, 2009

HACIA UNA FILOSOFÍA DE LA MENUDENCIA: la coma (,)
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___Entre los signos de puntuación, la coma han sido la más sacrificada del estilo. Las llaves de admiración o de interrogación destacan por la evidencia de su significado; el punto y aparte suele ser, en su tajancia y autoridad, despedida de enunciados, grito de "a otra cosa, muchachos"; nadie duda de su innata tendencia a decir "la última palabra". En su abono, el tímido punto y seguido, por vocación menos definitivo y condescendiente, se tiende sobre la línea con un hálito de ambiguo recorte. Pero, en los tribunales de las letras la coma guardará, sin duda, los más voluminosos expedientes registrados en el rubro de abusos deshonestos, maltrato y violación.
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___Quienquiera que haya escrito un texto en prosa sabe a qué me refiero. Mario Canetti, si no me traiciona la memoria, dijo alguna vez que la coma no es mas que un punto que lagrimea; un brevísimo espasmo como el llanto en el curso de una vida, una indeleble insignificancia. Así, la coma es pausa, detenimiento y suspenso, suspiro y continuación, descanso para robar aire y rehacer la búsqueda del sentido.
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___Vas leyendo y apenas ves de soslayo una coma, reconvienes el decir, atizas la musicalidad de la lengua con nuevos leños y retuerces la comisura de los labios como en un tropiezo; recompones el camino en el umbral de su presencia y, aprovechando un curioso silencio premonitorio, observas en los costados del sendero cosas que se antojaban desapercibidas.
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___La coma merece, amigos lectores, el mayor de los respetos. Gracias a ella, embajadora de la escritura, podemos representar los quedos silencios del habla; la imperceptible cadencia de la oralidad. Su icónica figura retiene el apabullante retozar de la palabra escrita, impone sincronía a las ideas en el texto y acuna prolongados enunciados con su ritmo. En ocasiones, los poetas la omiten con sus licencias, cortan un renglón para evitarla pero, implícita, subyace en el silencio de los versos.
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___Por ésta y otras razones que mi entendimiento no alcanza a advertir y que de seguro colmarían un grueso volumen de aptitudes, propongo un homenaje con toda la pompa y circunstancia; propongo con solemnidad un monumento, una torre gloriosa de piedras preciosas o de papel a ese signo gráfico imprescindible: la coma.
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___Otorguémosle a la coma esa condición de minoría silenciosa, de menudencia constructora y necesaria y, en reconocimiento de su influyente austeridad gráfica, hagámosla cómplice del buen gusto, aliada de una grandeza que generalmente le regateamos en aras nuestra de nuestro culto a lo monstruoso.
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___(Objetarás, cara lectora (or), que el enigmático punto y coma merece trato aparte; coincidimos contigo, pero lo abordaremos en un momento que lo demande.
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3 comentarios:

Isabel Vidal dijo...

Efectivamente, si hay algún signo ortográfico aún más incomprendido (sobre todo por los escolares), menospreciado, místico y esencia poco frecuente es el punto y coma.

Esperaremos el día en que cambien todos aquellos tabúes poco claros al respecto...

Buena vibra...

nacho dijo...

Isabel, gracias por visitar y creo que en el comentario final quería referirme al punto y coma, no al punto y seguido... voy a corregir ahora...
saludos... nacho m

Rebeca dijo...

El punto y coma me aterran. Espero poder conquistarle y que me conquiste. Y mas me vale, ya empezamos las clases! te imaginarás que puntos, comas y puntos y comas están a la orden del día. Por ahora hay puntos suspensivos... en ésta nueva aventura, después de tantos años, empezar...
Saludos