domingo, diciembre 09, 2007

EL ALBATROS
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___José Emilio Pachecho obsequia su versión de ocho poemas de Las flores del mal (1857) de Baudelaire. Se publicaron la semana pasada en Confabulario del Periódico El Universal. Hoy reproducimos la versión pachequiana de El albatros; en septiembre de 2005 publicamos nuestra propia versión aquí. Ahí están los archivos.
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El albatros
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Por divertirse, a veces, los crueles marineros
Derriban un albatros, gran pájaro nevado.
Él sigue desde el cielo los azules senderos
De las naves que surcan el desierto salado.
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Inerme, escarnecida, derribada en cubierta
La inmensa ave marina, blanca y avergonzada,
Mueve sus tristes alas en una danza muerta,
Como inútiles remos de una nave encallada.
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Qué triste y desvalido se halla el viajero alado,
Tan hermoso y tan ágil cuando reina en el cielo.
Los infames marinos el pico le han quemado
Y rengueando se burlan de su inválido vuelo.
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El poeta recuerda a ese rey abatido
Que tormentas y flechas ha logrado esquivar.
Entre burlas y risas al suelo reducido,
Sus alas de gigante le impiden caminar.
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3 comentarios:

PABLO ALDACO dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
PABLO ALDACO dijo...

Y no es el bus, sino el poema.

nacho dijo...

Me gusta la versión de Pacheco, aunque el primer verso de la última estrofa, "El poeta recuerda a ese rey abatido", es ambiguo respecto al original pues no se trata de que el poeta recuerde al albatros, como parece inferir, sino que el poeta semeja al albatros; uno evoca al poeta al concebir al príncipe de las alturas: el albatros.

(Creo que enredé más las cosas.

je. Nacho.