viernes, mayo 30, 2008

HACIA UNA POÉTICA DE LA TUMBA
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___Noche de viernes. La Chica Superpoderosa se largó temprano a una tocada (musical, asumo), mi Marciano se las arregló para quedarse a "acampar"
(cuanquier cosa que eso signifique) en casa de su primo y la Socia se quedó a los ensayos finales para la presentación del domingo en las Fiestas del Pitic (un show músico-teatral basado en la vida de María Callas donde la diva es representada por la ticher Marybel Ferrales).
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___Yo me quedé entre el trabajo final de Literatura Reciente y la pared pues el lunes vence el plazo para hablar lindo y bonito de mi autor escogido para el caso: Mario Bellatín. Asumo los trabajos académicos como Cristo cargó la cruz, sabedor de que su destino final no era cargar cruces ni andar creando parábolas para siempre. Me acompaña ahora únicamente una botella de cabernet sauvignon Concha y Toro que seguramente hará más llevadero mi estudio sobre el mundo bizarro que puebla los relatos del manco (Bellatin, pues).
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___Aunque mis intenciones son concentrarme al menos unas cuatro horas en las fumadas peripecias de Nagaoka Shiki (o Shiki Nagaoka según ustedes lo hayan interpretado), mientras llega la hora de ir a recoger a la Chica Superpoderosa, mi vecina del # 160 de mi calle (cuasi enfrente de mi casa) cumple 51 años y los festeja con mucha luz y mucho... digamos sonido. Esto desde luego distrae repentinamente mis neuronas reacomodadoras de datos, coarta mis sesudas elucubraciones y hace que divague por mundos no menos disparejos que los de Bellatin.
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___Lo digo sin menoscabos salivales: no encuentro antecedente más cercano a las telarañas, subhéroes y escondrijos narrativos de este autor que aquellos que podemos encontrar en el Barabeuf de Salvador Elizondo. Esto ya lo había dicho antes, ahora lo repito: no encuentro antecedente más cercano a las telarañas, subhéroes y escondrijos narrativos de este autor que aquellos que podemos encontrar en Barabeuf de Salvador Elizondo.
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___Bellatin se hospedó en el Hotel Colonial de Hermosillo en 2001. Otros y yo nos reunimos con él en la Casa de la Cultura por espacio de una semana para escucharlo hablar sobre su poética en torno a cómo demonios hacer una novela. [Desde entonces un grupo selecto de mis neuronas se esfuerza con apremio para entender ese cómo].
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___El destino es un hijo de puta. Bellatin tuvo que regresar intempestivamente al DF, donde vive actualmente, luego de que una tromba azotó la zona boscosa y dañó su casa de campo. Se marchó con la promesa de regresar a concluir el taller novelero que habíamos empezado. Recuerdo por cierto que Carlos Pacheco asistió a ese taller aportando originales líneas narrativas al curso que él mismo había olvidado (Pacheco, no Bellatin) y me pregunto si habrá desistido de la escritura narrativa novelesca después de aquella trunca experiencia. Por mi parte debo confesar que yo sí.
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___Él habría regresado, indudablemente, de no ser porque mientras reparaba techos y retiraba troncos de su cabaña campestre el jurado del premio Xavier Villaurrutia declaró ganador a Bellatin por su sorprendente noveleta Flores. Si me preguntan ahora quiénes fueron los miembros del jurado, pregúntenle a Google.
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___De hecho regresó. Lo hizo cuando se celebraba en Hermosillo la Feria del Libro, dedicada ese año (si no estoy confundido) a Miguel Méndez. El autor de Salón de Belleza volvió a Hermosillo, auspiciado por el Instituto Muncipal de Arte y Cultura y Joaquín Mortiz, a presentar el libro ganador del Villaurrutia. Para no desperdiciar el tiempo en mamadas, Bellatin lo que hizo en la presentación fue leernos un par de capítulos de su nueva novela: Perros héroes. Aunque en un principio pensé que su lectura obedecía a un plan preconcebido de promoción editorial, pronto caí en cuenta de que no valía la pena pensar en eso, sino mejor en el breve espacio de tiempo que habría entre la publicación de Flores y la de Perros héroes.
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___A estas alturas tampoco tenía caso pensar en cómo iba a conluir el taller de novela que había quedado trunco. Valía la pena acaso aprenderse de memoria Flores, estudiar su poética, incursionar con ojo crítico en su semiótica, barrenar los oscuros callejones simbólicos que presenta y poner trampas a sus enigmas intertextuales e historicistas. Pero debo aclarar que memorizar la citada noveleta no fue idea mía.
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___Alcanzaba a visualizar que aprenderse de memoria Flores sería complicado (en la página 6 me atacaba un sueño profundo que no experimentaba desde que transcribí el discurso de Salinas de Gortari en la toma de posesión de Ernesto Ruffo en Mexicali); y previniendo ya que Bellatín no estaría en condiciones de concluir el mentado curso de novela iniciado antes de la tromba, tomé la firme decisión de suponer que yo no había asistido a dicho curso. Borrar este pequeño pasado, pensé, no era la gran cosa.
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___Tomé también otras decisiones en aquel momento, entre ellas una que, al paso de unos pocos años, me devolvería nuevamente a Bellatin. Una de ellas fue estudiar la carrera de Literaturas Hispánicas. Craso error porque de inicio pensé en tomar unas pocas materias y llevármela tranquilo, pero enseguida caí en cuenta de que no era aquella una carrera dócil pues los planes de estudio cambiaban más rápido que lo que dura la esperanza en los nuevos sexenios.
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___Por entonces, mis kilómetros recorridos en los ámbitos literarios eran bastantes si bien anárquicos y etéreos; mis incursiones en los terrenos de la publicación de textos, ingenuos pero periódicos; mis ideas estéticas incipientes pero al menos salerosamente encaminadas.
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___Con esas credenciales me introduje en las aulas, sabedor de que la edad era un lastre y de que lo idóneo no siempre aparece envuelto para regalo. Cualquier cosa que signifiques de esta metáfora, el caso es que velé noches enteras los planes de estudio pertinentes y medí fuerzas con profesores de probada sapiencia lo mismo que con otros que no habían leído ni la mitad de lo que, aún con mis anárquicos y etéreos ímpetus, había leído en cuatro décadas de soterrada vocación.
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___Así estuve, jugando esgrima con maestros que sorprendieron mi improvisado espíritu y haciendo sombra con otros que simplemente pasaban por ahí por inercias de los planes de estudio. No sé de cuáles aprendí más. El caso es que mientras mis hijos crecían (y también los hijos de todos) yo estaba de regreso en los pasillos escolares, comiendo tacos de canasta y bebiendo café de una máquinita que todavía sigue ahí, mientras en los pasillos se paseaban jóvenes que batallaban para quitarse el paracaídas de la segunda opción.
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___Mario Bellatin seguía haciendo sus cosas. Ya no volvió a ganar premios porque, supongo, el novelista profesional no lo necesita, si bien algunos como Élmer Mendoza no le hacen el fuchi. Premiado ya, su cometido (el de Bellatin, y también el de Mendoza) era continuar con su cometido: seguir haciendo novelas, mantenerse fiel a su poética y salpicar en lo posible la reticente República de las Letras, cuyo principado es disputado acremente por los entronizados críticos literarios. Ahora debo estudiar parte de su obra.
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___Si has llegado hasta aquí conmigo, permíteme felicitarte: "¡Te felicito!"
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___Puedo continuar con esta trenza de residuos nueronales, con este nuevo acomodamiento de remembranzas, pero tiendo a recapacitar en tu tiempo y en el mío y pienso que el tuyo no será éste, de viernes por la noche, y que yo merezco también alguna distracción ociosa, algún descanso. Luego pienso si mi ocio no estará condenado a perderme en estas digresiones, éstas que finalmente puden ser la tumba de tu tiempo libre. (Además acaba de llegar la Socia, me programo ahora para aceptar que debo darle de cenar al perro y para recordar que yo también ceno).
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___¿Qué hora es?
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3 comentarios:

sanblas de la "o" dijo...

Nacho, me parece que cuando entraste a la carrera no había tanto joven como hoy. Ahora que hablas de algunos maestros no puedo evitar hechar a andar mi morbo y les pongo nombre y cara. Es interesante tener compañeros como tú en clase, aunque no tenga el privilegio de haber tenido una clase contigo. Otras personas, de esas de muchas lecturas, con las que he llevado clases siempre aportan su experiencia. Saludos. Suerte con el trabajo ese.

metal dijo...

No solo llegue hasta el final, hasta me quede con ganas de leer mas. Tienes un don increible para esto de atrapar audiencias con tu escritura. Suerte y saludos
Salvador

nacho dijo...

Blas:
Gracias por el comentario, igual me hubiera gustado compartir clase contigo y reirme con tu sentido del humor, la vida carece de sentido sin enseñar los dientes.

Salvador, gracias por acercarte a leer mis ocurrencias. Igual: saludos y salud!.

nacho mondaca