miércoles, enero 20, 2010

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FOBIAL
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___Lo primero que hicimos fue coincidir en que el lugar era sumamente peligroso. Aunque había una cerca de protección, nada podía garantizar que no padeciéramos vértigo de altura, algo que sucedía ahí con frecuencia. Lo terrible era que las autoridades ocultaran las desapariciones de personas y que argumentaran, por el hecho de que nadie podía acceder al fondo, que resultaba imposible demostrar que hubiesen desaparecido en aquel lugar.
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___Pero había testigos y los testigos suelen hablar cuando menos se lo espera. El juez de distrito hizo aplicar el polígrafo a personas que decían la verdad a todas luces; el detector no hizo sino respaldar la veracidad de los testigos oculares. Si las autoridades del condado del abismo jamás aceptaron someterse a la prueba del polígrafo, lo hicieron escudados en la fracción sexta del artículo XXIII del código de empleados públicos. No era que las autoridades supieran lo que nadie sabía sobre el abismo, en el fondo era el miedo lo que motivaba su comportamiento.
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___La explicación que encontrarían muchos años después los investigadores del caso era de carácter religioso. Supersticiones, diria uno de los periodistas de la capital que investigaron el caso.
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___Ahora que el lugar ha sido sellado y que nadie puede acercarse, ahora que han pasado más de 15 años de los problemas de seguridad que originaron las demandas, se habla de cosas que nadie cree, de eventos que escapan a la voluntad humana. Nadie se atreve ahora a relatar los hechos. Esta es mi primera declaración.
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