sábado, abril 02, 2005

ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR: PARADOJAS DE LA LEY

López Obrador me parece, con mucho, más inteligente que sus principales detractores y más colmilludo que sus propios colaboradores, especialmente aquellos que utilizan portafolios donde no caben ni 400 mil pesos en dólares de baja denominación.

El circo del desafuero (del jefe de gobierno del Distrito Federal) está por estrenar la tercera función, una donde podría salirse de control un elefante furioso y lanzarse contra los espectadores. Por eso, sigo mi propio consejo de no ser espectador de circos donde en la tercera función pueda salirse de control un elefante furioso.

Sin estadistas, la clase política mexicana sucumbe entre las manos blandengues de quienes pagan y organizan encuestas (un negocio floreciente de la posmodernidad); determina su agenda de conformidad con la libertad condicional que imponen los medios de comunicación (luego se escandalizan por lo que pasa en el penal de Nuevo Laredo); y se ve orillada a transar por debajo de la mesa por mera supervivencia. Todo en nombre de esa puta triste y dopada que es la política.

Ausente la discusión sobre el proyecto de nación que desean los mexicanos, la disputa nacional se busca constreñir a la procedencia o no del desafuero de Andrés Manuel López Obrador. Más allá del temor que puedan tener a la candidatura presidencial de AMLO sus adversarios, la estrategia del desafuero terminará por beneficiar a quien pretende inhabilitar; sólo un tonto podría suponer que la simpatía de AMLO va a disminuir porque se compruebe su desacato a la autoridad judicial. Además, los puristas de la ley deberían de considerar dejar de rasgarse las vestiduras, no porque no existan elementos que pudieran demostrar el desacato, sino porque todo este embrollo acusa motivaciones y consecuencias políticas de otra índole.

La Ley es la ley, claro, pero la clase política es la primera en violentarla, y no se ve el caso de que, habiéndose transado otros asuntos de mayor envergadura como el Pemexgate o el Fobaproa, no pueda estableclerse un arreglo político de esos que se hacen a la luz del día para poner las cosas en perspectiva y dejar que los ríos electorales tomen su propio cauce.

Es evidente que, de haberse podido "arreglar", el caso de René Bejarano se hubiera resuelto sin rejas de por medio, pero ahí el descaro estaba documentado y ventilado públicamente.

La observancia y alcance de la Ley es una paradoja que no hemos resuelto plenamente.

Pero la secuela judicial del caso "El encino", un mal menor si se quiere ver así, redundará en una polarización nacional insalvable de consecuencias desfavorables para el País. En este contexto, hay quienes apuestan a la volatilidad, la incertidumbre y la crisis, tales son los principales promotores del desafuero. Estiman que el elefante furioso puede allanarles el camino hacia Los Pinos.

P.D. Tengo en oferta portafolios de piel para caballero donde caben cantidades insospechadas de fajos de billetes ( tienen llave y compartimento para diskettes y cds).

4 comentarios:

Santiago dijo...

Nacho, ¿el portafolios viene con relleno?

nacho dijo...

Santiago, no, cada quien rellena el portafolios con lo que puede, je. Saludos.

Aira Castañeda dijo...

Me duele que tus palabras sean como agua en el desierto: por un lado porque son preciosas, porque nos refrescan ante la sarta de propaganda y mentiras que implica el medio político en general... pero también porque no servirán más que para eso, para refrescarse, mientras soportamos lo que nos falta de aridez por andar.

nohaypoema dijo...

.es triste es cómico es trágico lo que ocurre en méxico. .aún así creo que no se saldrán con la suya. .saludos.